La ministra de Bienestar Ciudadano de la provincia, Lucía Rossi, describió un panorama social cada vez más delicado en Tierra del Fuego, marcado por el aumento sostenido de la demanda de asistencia y la reducción de recursos disponibles. En diálogo con Fm La Isla, la funcionaria aseguró que el contexto actual obliga al Estado a “ser creativo” para dar respuestas frente a una crisis que se profundiza, especialmente en el norte de la provincia.
“La situación es realmente compleja en un contexto de crisis muy profundo que estamos atravesando todos los argentinos”, sostuvo Rossi, al tiempo que cuestionó la política del Gobierno nacional, al que acusó de tener “una mirada muy cruel sobre las demandas sociales”.
En ese marco, explicó que desde la provincia se intenta sostener la asistencia con recursos “cada vez más finitos” frente a una demanda en crecimiento. “Las recaudaciones son menores, las coparticipaciones se achican y la preocupación va creciendo cada vez más”, señaló.
Uno de los puntos centrales que marcó la ministra es el cambio en el perfil de quienes requieren ayuda estatal. Según indicó, ya no se trata únicamente de sectores históricamente vulnerables, sino también de trabajadores que hasta hace poco contaban con estabilidad laboral. “Nos encontramos cada vez más seguido con gente que tenía la vida encaminada y de un día para el otro se ve en una situación de vulnerabilidad extrema”, afirmó.
En ese sentido, mencionó el acompañamiento a trabajadores de distintos sectores industriales afectados por la crisis, como el caso de Aires del Sur y plantas vinculadas a PPD. La asistencia incluye desde módulos alimentarios hasta ayuda para el pago de alquileres, en situaciones que, según remarcó, “no estaban previstas y son espontáneas”.
Rossi también subrayó que, si bien existen problemáticas de arrastre, la crisis actual ha acelerado y profundizado las dificultades sociales. “Analizamos caso por caso, porque hay situaciones donde se necesita un módulo alimentario, pero otras donde el acompañamiento debe ser desde la salud mental u otras áreas del Estado”, explicó.
En relación a este punto, la funcionaria reconoció un fuerte impacto en la salud mental de la población. “Es absolutamente evidente. Estamos haciendo un abordaje integral que involucra no solo a nuestro ministerio, sino también al Ministerio de Salud y a equipos que trabajan en las escuelas”, indicó. Y agregó: “No se trata solo de asistir económicamente, sino de acompañar a las familias en momentos muy duros”.
Otro de los ejes abordados fue la situación de las políticas de discapacidad. Rossi detalló que actualmente hay “poco más de 1.900 pensiones RUPE activas” en la provincia y que, en lo que va del año, se otorgaron 50 nuevas altas, mientras que el año pasado se habían concretado alrededor de 150. No obstante, reconoció que existe una demanda en espera por limitaciones presupuestarias.
Además, destacó el trabajo en inclusión laboral y el cumplimiento del cupo para personas con discapacidad, en articulación con el sector privado y organizaciones sociales. En ese sentido, valoró el rol de las ONG y aseguró que existe “un buen diálogo” con estas instituciones, con las que se busca también gestionar financiamiento externo ante la falta de recursos.
Finalmente, Rossi remarcó la necesidad de reforzar la presencia territorial del Estado, especialmente en Río Grande. “Fue una de las cosas concretas que me pidió el gobernador: trabajar más fuerte en el territorio”, explicó. En esa línea, señaló que se están articulando acciones con comedores, merenderos, gremios y distintos organismos para implementar “planes de contingencia y paliativos de crisis”.
“La realidad es que nadie está ajeno a lo que sucede hoy en Tierra del Fuego”, concluyó la ministra, al advertir que el impacto de la crisis atraviesa a toda la sociedad.
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