El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Administraciones Portuarias, Adolfo Barja, lanzó duras críticas sobre la situación del puerto de Ushuaia y advirtió que existe un escenario “muy preocupante” que combina intereses económicos, geopolíticos y laborales.
En diálogo con Fm del Pueblo, el dirigente sostuvo que el tema aún no está instalado en la agenda pública, pese a su gravedad. “Para mí son dos los problemas: uno de soberanía y otro de negocios. El puerto es clave para la entrada y salida de la riqueza del país”, afirmó.
Barja cuestionó además la falta de conciencia social sobre la importancia estratégica de los puertos: “La población le da la espalda al mar. No se dimensiona lo que significa”.
Soberanía, geopolítica y control
El sindicalista vinculó la situación del puerto fueguino con intereses internacionales y advirtió sobre su rol en el control del paso bioceánico. En ese sentido, planteó que el avance sobre esta infraestructura podría responder a una lógica geopolítica más amplia.
También cuestionó con dureza al gobierno de Javier Milei, al señalar que “no respeta la autonomía provincial” y que existe una avanzada sobre recursos estratégicos.
Sospechas sobre intereses económicos
Barja fue más allá y apuntó a la existencia de negocios detrás de la intervención del puerto. En ese marco, mencionó a grupos económicos con influencia en la provincia, como Mirgor, vinculado a la familia Caputo, y advirtió que “hay que mirar quiénes están detrás”.
Según sostuvo, el principal cambio tras la intervención no es operativo sino financiero: “La plata ya no queda en la provincia, va a otra cuenta. Lo único que cambió es la caja”.
Defensa del puerto y de los trabajadores
Uno de los ejes centrales del reclamo es la situación laboral. El dirigente remarcó que hay unas 140 familias afectadas y exigió garantías para su continuidad laboral.
“Queremos que el puerto siga funcionando y que sea manejado por la provincia. Los trabajadores tienen que ir a trabajar, no pueden pagar las consecuencias de decisiones políticas”, afirmó.
Además, rechazó versiones que cuestionan el desempeño del personal: “Hay que terminar con el discurso de que los trabajadores no trabajan”.
Críticas políticas y llamado a debatir
Durante la entrevista, Barja también cuestionó a sectores políticos que, según dijo, “se hacen los distraídos” frente a esta situación y llamó a abrir un debate más profundo.
“Hay que discutir soberanía y geopolítica. Sabemos que hay problemas económicos, pero también hay que mirar lo que está pasando con nuestros territorios”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que desde el sector sindical se pondrán “a disposición” para defender el puerto y a sus trabajadores, y advirtió que la discusión debe ampliarse a toda la sociedad.
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