En comunicación radial, un referente de la pesca artesanal de Puerto Almanza expuso la compleja situación que atraviesa el sector, marcada por la reducción de áreas de trabajo, el impacto de nuevas actividades industriales y la falta de respuestas por parte de las autoridades.
Durante la entrevista, explicó que actualmente se encuentra vigente la veda de centolla desde el 1 de marzo hasta el 1 de julio en gran parte del canal Beagle, aunque se habilitó la temporada de centollón. Sin embargo, advirtió que el panorama para los pescadores no es alentador. “Para Semana Santa seguramente va a haber mariscos, pero no sé si habrá en cantidades y obviamente los precios van a ser altos” .
Menos recursos y mayores dificultades
El pescador señaló que la recolección de moluscos y bivalvos también se ha visto afectada, principalmente por los altos requisitos y costos operativos. “Se piden demasiadas cosas para poder trabajarlo, entonces termina siendo inalcanzable y ya se ven pocos recolectores” , indicó.A esto se suma la reducción de las zonas disponibles para la actividad, situación que, según explicó, está vinculada tanto al crecimiento de la población como al avance de emprendimientos industriales en el área.
Denuncian avance sobre zonas históricas de pesca
Uno de los puntos más críticos planteados fue el impacto de proyectos de cultivo de mejillones en áreas tradicionalmente utilizadas para la captura de centolla. “Están en lugares donde nosotros pescamos centolla, ya no podemos calar en esos lugares porque ellos ya ubicaron material para hacer cultivo” , afirmó.En ese sentido, explicó que esta situación no solo reduce el espacio de trabajo, sino que también implica riesgos económicos. “Si te enredás con un fondeo de ellos, tenés que cortar y perder el arte de pesca” , detalló.
Además, cuestionó la falta de información sobre la expansión de estos proyectos. “Era un proyecto piloto de dos espejos de agua y hoy se ha transformado en 12 o 13, y no tenemos respuesta sobre la cantidad asignada” .
Falta de diálogo y competencia desigual
El entrevistado también remarcó la ausencia de instancias de diálogo entre el sector artesanal, las autoridades y las empresas. “No tenemos interacción, pedimos información y un año después todavía no tenemos respuesta” , sostuvo.Asimismo, denunció situaciones que calificó como competencia desleal, vinculadas al uso de recursos estatales en beneficio de emprendimientos privados. “Se han trasladado materiales con embarcaciones estatales, mientras nosotros trabajamos con nuestros propios medios” .
Impacto ambiental y en otras especies
Otro de los aspectos señalados fue el cambio en el comportamiento de las especies debido al aumento del tránsito marítimo y la actividad en la zona. “Se ve poco salmón, poco róbalo, y muchos pescadores coinciden en que el movimiento y el ruido están afectando” , explicó.En ese sentido, advirtió sobre la falta de estudios que permitan dimensionar el impacto real de estas transformaciones.
“Los pescadores estamos siendo los más olvidados”
Finalmente, el referente expresó su preocupación por el futuro del sector y el rol que cumple dentro de la economía local. “Los pescadores de Almanza estamos siendo los más olvidados” , afirmó.Además, remarcó que la actividad pesquera es clave para el desarrollo turístico de la zona. “Si no vendemos productos del mar, el turismo pierde parte de su identidad” , sostuvo.
De esta manera, la situación en Puerto Almanza expone un escenario de tensión entre el desarrollo industrial, la sostenibilidad de los recursos y la supervivencia de la pesca artesanal, una actividad histórica en la región.
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