Aunque Dante Gebel todavía no confirmó una postulación ni presentó un programa político formal, en distintos sectores ya comenzó a tomar forma un armado que busca convertirlo en una alternativa presidencial de cara a 2027. Detrás de esa posibilidad aparecen sindicalistas, empresarios y dirigentes con pasado en espacios muy diversos, que coinciden en una misma apuesta: impulsar una figura ajena a la política tradicional para disputar el escenario nacional.
El espacio que trabaja en esa construcción se denomina Consolidación Argentina y este miércoles realizará una actividad en el Microestadio de Lanús para seguir posicionando el nombre del pastor y conferencista. La particularidad del encuentro es que Gebel no será parte del acto, ya que se encuentra en Guatemala por compromisos vinculados a su gira “PresiDante World Tour Despedida”. Tampoco enviará un mensaje grabado, aunque sí habría dado autorización para que su figura sea utilizada como eje de la convocatoria.
En ese entorno admiten que el proyecto todavía se encuentra en una etapa inicial. No hay candidatos oficializados ni un paquete de propuestas terminado, pero sí se está avanzando en la organización del espacio y en la conformación de equipos técnicos que, con el tiempo, deberían diseñar una plataforma política y económica. La estrategia apunta primero a instalar a Gebel en la conversación pública y, más adelante, convertir esa presencia en una oferta electoral concreta.
Entre quienes empujan esta idea aparecen nombres del sindicalismo como Juan Pablo Brey, de Aeronavegantes; José Minaberrigaray, de SETIA; y Miguel Ponzo, de UPCN. También participan el ex secretario de Trabajo Lucas Aparicio, el legislador Eugenio Casielles, el exfutbolista Walter Erviti, dirigentes de clubes de barrio y empresarios. La diversidad de procedencias políticas es uno de los rasgos que sus impulsores destacan como una fortaleza del armado.
Además del acto en Lanús, la mesa promotora trabaja en la creación de estructuras regionales para difundir la figura de Gebel en distintos puntos del país. El objetivo es reducir el alto nivel de desconocimiento que todavía reflejan algunas mediciones sobre su imagen pública. Quienes lo rodean consideran que puede representar una opción diferente, con un perfil distante tanto del oficialismo libertario como del kirchnerismo, y sostienen que su discurso centrado en valores y cercanía humana podría captar a un electorado desencantado con la dirigencia.
La participación sindical en esta construcción despierta atención, sobre todo porque todavía no existe un plan económico definido. Desde ese sector explican que el atractivo de Gebel radica en su historia personal, su defensa de la cultura del trabajo y su capacidad para conectar con temas sensibles para la sociedad. También remarcan que, dentro del armado, conviven referentes provenientes del PRO, la UCR, La Libertad Avanza y otros sectores, por lo que el sindicalismo no ocupa un rol excluyente, aunque sí aporta despliegue territorial.
En paralelo, su espectáculo “PresiDante” es leído por muchos como una pieza clave de ese posicionamiento. Aunque no se presenta como un acto político ni religioso, la propuesta contiene mensajes vinculados al liderazgo, la responsabilidad, la familia y el propósito personal. Esa combinación de relato de vida, tono humanista y capacidad de comunicación es vista por sus promotores como una base sobre la cual podría construirse una candidatura.
Por ahora, todo se mueve en el terreno de las especulaciones y las pruebas de instalación. En el mundo político varios observan este operativo como un ensayo para medir si una figura conocida, pero externa a la política partidaria, puede transformarse en una opción competitiva. La apuesta de quienes lo impulsan es clara: aprovechar el tiempo que queda hasta 2027 para desarrollar una alternativa con perfil outsider, pero con rasgos muy distintos a los que llevaron a Javier Milei a la presidencia.
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