Luego de que se confirmara la quiebra de Aires del Sur, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande realizó una conferencia de prensa en el interior de la planta, donde fijó una postura firme frente al escenario: sostener la lucha y avanzar en todas las instancias posibles para garantizar la continuidad productiva y los puestos de trabajo.
El secretario adjunto del gremio, Marcos Linares, fue quien encabezó la conferencia y dejó en claro que la decisión judicial, aunque “dura y difícil de digerir”, no modifica el rumbo del reclamo. “La quiebra no nos quiebra”, sostuvo, al tiempo que remarcó que las 140 familias afectadas continúan unidas y con el respaldo de todo el movimiento metalúrgico.
Desde la organización explicaron que antes de hacer pública su posición, se priorizó el debate interno con los trabajadores para evacuar dudas y definir una estrategia común. En ese marco, Linares aseguró que el conflicto entra en una nueva etapa, pero con el mismo objetivo desde el inicio: mantener operativa la planta.
“Seguimos intactos respecto de nuestro objetivo que está fijado desde el día 1, que es sostener la producción”, afirmó.
El dirigente también señaló que el fallo judicial, más allá de su impacto, abre una instancia en la que podrían evaluarse alternativas productivas. En ese sentido, indicó que el gremio continuará impulsando propuestas para reactivar la actividad y evitar el cierre definitivo.
Asimismo, detalló que la UOM viene participando de distintas instancias institucionales, tanto a nivel provincial como nacional, en busca de soluciones. Entre ellas, mencionó reuniones en la Legislatura donde se analizan proyectos vinculados a la expropiación o a esquemas de uso productivo de la planta.
“Por cualquiera de los caminos, nuestra decisión es la misma: resolver la continuidad operativa”, remarcó.
En paralelo, Linares advirtió que el sindicato no descarta avanzar con nuevas medidas de fuerza. Si bien el plan de lucha que incluía asambleas fue momentáneamente suspendido para concentrar el acompañamiento en la planta, aclaró que “no se descarta ningún tipo de acción” en caso de que no haya respuestas.
Respecto al proceso judicial, indicó que ya hubo un primer contacto con el síndico designado y que se espera que en los próximos días avance en la constatación del estado de la empresa. En ese punto, destacó el rol de los trabajadores, quienes llevan semanas resguardando las instalaciones.
Finalmente, desde la UOM remarcaron que el conflicto trasciende lo gremial y tiene un fuerte impacto social. “Nuestro objetivo es recuperar la dignidad a través de cada uno de los puestos de trabajo”, sostuvo Linares.
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