La transición de los yacimientos que dejó YPF en Tierra del Fuego volvió a encender la alarma entre los trabajadores petroleros. El Sindicato de Petróleo y Gas Privado expresó su fuerte rechazo a cualquier intento de la empresa Velitec de avanzar con una nueva reducción de personal.
El secretario general del gremio, Luis Sosa, aseguró que la organización mantendrá una postura firme para defender los puestos laborales que aún permanecen activos. Según explicó, ya hubo un planteo directo ante los representantes de la firma entrante, a quienes les dejó en claro que no aceptarán más bajas bajo argumentos vinculados a costos o presupuesto.
“Que no vengan en dos días a decirme que necesitan bajar cierta cantidad de trabajadores. Fue esa mi respuesta que no le gustó”, relató Sosa al referirse al cruce mantenido con los empresarios. En ese sentido, sostuvo que si la operadora no está en condiciones de sostener la mano de obra necesaria, debería devolver la concesión a las autoridades provinciales.
El conflicto se da luego de que unos 150 empleados se desvincularan mediante acuerdos económicos con YPF. Actualmente quedarían alrededor de 350 trabajadores en funciones, aunque desde el sindicato advierten que la empresa pretende cubrir las vacantes sobrecargando de tareas al personal que continúa en actividad.
Sosa denunció que se busca que un mismo operario asuma varias funciones al mismo tiempo para reducir costos y mejorar la rentabilidad de la operación. “No quiero que me toquen un trabajador más”, remarcó el dirigente, al advertir que detrás de cada puesto hay una familia que depende de ese ingreso.
La situación también generó cuestionamientos hacia el Gobierno provincial. Desde el gremio lamentaron la falta de acompañamiento en el proceso de traspaso y señalaron que no existe un canal de diálogo fluido con los funcionarios de la gestión de Gustavo Melella.
Ante este escenario, el sindicato ya comunicó formalmente la posibilidad de avanzar con un paro total de actividades. Sosa advirtió que, si continúa el hostigamiento laboral, la medida podría incluir el bloqueo de plantas, lo que afectaría de manera directa el suministro de gas en toda Tierra del Fuego.
Por ahora, el sector permanece en estado de alerta y movilización. Desde la conducción gremial responsabilizan a la falta de planificación entre YPF y la nueva empresa por la incertidumbre que atraviesan los trabajadores, y remarcan que la continuidad operativa dependerá de que se garantice la estabilidad laboral en los yacimientos.
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