La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica dispuso que todos los medicamentos comercializados en el país deberán incorporar códigos QR o Data Matrix en sus envases para permitir el acceso digital inmediato a prospectos e información destinada tanto a pacientes como a profesionales de la salud.
La medida fue oficializada este viernes a través de la Disposición 2891/2026 publicada en el Boletín Oficial y alcanza a todas las especialidades medicinales, sin importar su origen o condición de expendio.
De acuerdo a lo establecido por el organismo, los códigos bidimensionales deberán estar impresos o adheridos mediante etiquetas con tecnología antifraude en el envase secundario de cada producto, aunque también podrán incorporarse en el envase primario.
Desde ANMAT señalaron que el objetivo principal es mejorar la seguridad del paciente, facilitar el acceso a información actualizada en tiempo real y evitar la circulación de prospectos desactualizados.
Además, se indicó que los códigos deberán dirigir únicamente al prospecto aprobado y vigente autorizado por el organismo, sin permitir publicidad ni enlaces hacia contenidos promocionales.
La nueva normativa establece que los laboratorios contarán con un plazo de seis meses para generar la totalidad de los códigos, mientras que la incorporación física en los envases será progresiva para permitir el agotamiento del stock ya existente.
Asimismo, los códigos deberán ajustarse a estándares internacionales de trazabilidad, como GS1, y cada laboratorio será responsable de garantizar el correcto funcionamiento, actualización y accesibilidad de la información digital vinculada a cada medicamento.
La disposición también deja sin efecto una normativa previa dictada en 2025 que solo alcanzaba a determinados medicamentos sintéticos y semisintéticos, ampliando ahora la exigencia a todos los productos medicinales que se comercialicen en Argentina.
Desde el organismo nacional explicaron que la actualización busca modernizar los sistemas de información sanitaria y adaptarlos a las nuevas herramientas tecnológicas utilizadas por pacientes, farmacias y profesionales médicos.
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