El Comando Sur de Estados Unidos anunció el lanzamiento de un programa de cooperación con la Argentina destinado a fortalecer la seguridad marítima en el Atlántico Sur, una comunicación que generó cuestionamientos políticos por el alcance del acuerdo y por la forma en que fue difundido.
La publicación fue realizada por el propio Comando Sur, que presentó la iniciativa bajo el lema “Más fuertes juntos. Más seguros juntos”. Según el mensaje oficial, ambos países pusieron en marcha el Programa para la Protección de los Bienes Comunes Globales, orientado a impulsar tareas de vigilancia y control en la zona marítima argentina.
El convenio comenzó con la entrega de una cámara especializada que será instalada en una aeronave destinada a patrullar el área marítima nacional. De acuerdo con lo informado, el programa se desarrollará durante los próximos cinco años e incluirá equipamiento avanzado, entrenamiento y apoyo operativo para detectar, interceptar y neutralizar amenazas en el mar.
La alianza fue formalizada mediante una Carta de Intención firmada por el contraalmirante Sardiello, de Naval Forces Southern Command y la Cuarta Flota de Estados Unidos, junto al almirante Romay, de la Armada Argentina. El objetivo declarado es fortalecer la seguridad regional y proteger los denominados bienes comunes globales.
Sin embargo, el anuncio despertó críticas. Uno de los dirigentes que salió a cuestionarlo fue el ministro bonaerense Carlos Bianco, quien advirtió que la comunicación no fue realizada oficialmente por el Ministerio de Defensa argentino, sino por la Embajada de Estados Unidos y el Comando Sur.
Bianco sostuvo que el Mar Argentino “no es un bien común global”, sino un espacio sobre el cual la Argentina debe ejercer jurisdicción propia y custodiar sus recursos. En ese sentido, cuestionó que el Atlántico Sur pueda ser presentado como área de entrenamiento o mapeo naval para potencias extranjeras.
El funcionario también vinculó el debate con la situación en torno a las Islas Malvinas y la explotación petrolera en la Cuenca Malvinas Norte. Reclamó que el Gobierno nacional avance con gestiones diplomáticas y acciones de presión para impedir el desarrollo de actividades hidrocarburíferas que considera ilegales en territorio argentino.
En esa línea, mencionó el reciente anuncio de la petrolera canadiense Eco Atlantic, que se incorporaría al negocio petrolero vinculado a Malvinas junto a empresas como Navitas y Rockhopper, con planes de avanzar en la explotación hacia 2028.
El anuncio de cooperación militar se da además en un contexto de malestar dentro de las Fuerzas Armadas por el ajuste previsto en el presupuesto de Defensa. Según trascendió, esa reducción podría afectar la puesta en funcionamiento de los aviones F-16 y limitar la capacidad de monitoreo sobre el Mar Argentino y el área de Malvinas.
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