La posibilidad de modificaciones en el régimen de Zona Fría encendió señales de preocupación en distintos sectores de Tierra del Fuego, principalmente por el impacto que una eventual reducción de subsidios podría tener en una provincia donde las bajas temperaturas obligan a un elevado consumo de gas durante gran parte del año. Sin embargo, en las últimas horas surgieron aclaraciones que apuntan a llevar tranquilidad respecto a la situación de la provincia.
Según trascendió desde ámbitos vinculados al debate que se desarrolla a nivel nacional, la revisión impulsada no alcanzaría al esquema histórico que beneficia a la Patagonia, sino que estaría enfocada en la ampliación incorporada en 2021, cuando nuevas regiones del país fueron incluidas dentro del régimen diferencial.
La inquietud comenzó a crecer en un contexto marcado por la revisión de subsidios y distintos programas impulsados por el Estado nacional, lo que generó dudas sobre el futuro de uno de los beneficios considerados fundamentales para las provincias patagónicas.
En el caso de Tierra del Fuego, la situación adquiere una sensibilidad especial debido a las condiciones climáticas y a la dependencia del gas para calefacción durante gran parte del año. Por ese motivo, cualquier discusión relacionada con el régimen despierta preocupación entre usuarios residenciales, sectores políticos y organizaciones sociales.
Asimismo, se indicó que podrían analizarse ajustes específicos vinculados a situaciones particulares, como usuarios que posean más de un medidor de gas registrado a su nombre. No obstante, remarcaron que esas eventuales modificaciones no implicarían una eliminación del beneficio para la provincia.
Mientras la discusión continúa abierta, distintos sectores sostienen que el régimen de Zona Fría constituye una herramienta clave para garantizar el acceso a servicios esenciales y acompañar las necesidades de las regiones de bajas temperaturas.
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