La secretaria de Género y Desarrollo Comunitario del Municipio de Río Grande, Ivana Ybars, describió el complejo escenario social que atraviesa la ciudad y aseguró que el municipio incrementó significativamente el acompañamiento a familias afectadas por el desempleo, el aumento del costo de vida y la falta de recursos para cubrir necesidades básicas como alimentos, alquileres y salud.
En declaraciones radiales, Ybars sostuvo que la demanda social creció de manera sostenida en un contexto marcado por dificultades económicas y pérdida de empleo. “Nosotros teníamos una población que estructuralmente ya venía en una situación compleja y a eso se han sumado las más de 10.000 personas desempleadas en nuestra ciudad, por lo cual la demanda hacia el municipio es muy grande”, expresó.
La funcionaria detalló que actualmente el municipio sostiene un amplio esquema de asistencia destinado a distintos sectores vulnerables. “Hoy estamos acompañando a más de 10.000 familias a través de programas alimentarios, subsidios, programas de accesibilidad, organizaciones y comedores comunitarios”, explicó, aunque aclaró que muchas veces el acompañamiento no se limita a una sola ayuda puntual, sino a distintas herramientas complementarias.
Según indicó, la problemática más frecuente que se presenta actualmente está vinculada al acceso a los alimentos. “Hoy lo más frecuente que tenemos es la cuestión alimentaria. Los alimentos tienen muy alto costo y muchas familias han sorteado esta situación endeudándose”, afirmó. Además, advirtió sobre el nivel de endeudamiento de numerosos hogares. “Las mujeres sobre todo están muy endeudadas con billeteras virtuales y créditos rápidos con tasas usureras para poder sostener sus hogares”, señaló.
Ybars también alertó sobre la creciente dificultad para sostener alquileres y el impacto de la pérdida de empleo en la estabilidad habitacional. “La cuestión de la vivienda es algo muy grave por el alto costo de los alquileres y porque muchas familias que se quedaron sin trabajo hoy no pueden sostener el pago”, manifestó.
Respecto a las herramientas municipales disponibles, explicó que el acompañamiento muchas veces se articula mediante programas alternativos. “Si no podemos acompañar en el pago del alquiler, tratamos de hacerlo desde becas estudiantiles, útiles escolares, la cuestión alimentaria o turnos en salud para evitar otros gastos”, detalló. En ese sentido, definió el trabajo social como una tarea “cotidiana y artesanal”, centrada en acompañar las distintas urgencias de cada familia.
Finalmente, destacó el trabajo de los equipos municipales frente a un escenario que según afirmó se vuelve cada vez más complejo. “La demanda es cada vez más grande, los recursos más escasos y lo estamos haciendo con la mayor responsabilidad posible”, concluyó
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