El Gobierno nacional prepara nuevas medidas de desregulación que podrían cambiar la forma en que se comercializan los medicamentos de venta libre en el país. La iniciativa apunta a que productos como analgésicos, antiácidos y otros remedios que no requieren receta puedan venderse no solo en farmacias, sino también en supermercados, kioscos y otros comercios.
La propuesta es impulsada desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, y contempla modificaciones sobre la normativa que regula desde hace décadas el funcionamiento de las farmacias en Argentina. Actualmente, la venta de especialidades medicinales está concentrada en farmacias y bajo supervisión profesional, con excepciones puntuales surgidas por fallos judiciales.
El objetivo oficial es avanzar sobre los medicamentos denominados OTC, es decir, aquellos que pueden adquirirse sin receta médica. En ese esquema, los productos bajo prescripción seguirían excluidos de la flexibilización y continuarían comercializándose únicamente en farmacias, con control farmacéutico.
La medida abriría la posibilidad de encontrar remedios de uso frecuente en góndolas de supermercados o kioscos, junto a artículos de higiene personal o consumo cotidiano. También se analiza ampliar la venta online con entrega a domicilio, una modalidad que ya funciona en otros países y que el Gobierno busca profundizar dentro del mercado local.
El sector representa un negocio de gran volumen. Según datos difundidos por CILFA, los medicamentos de venta libre en Argentina movieron alrededor de 1.138 millones de dólares anuales, lo que equivale a cerca del 11% del mercado farmacéutico total.
El Ejecutivo ya había dado un primer paso en esta dirección mediante el decreto 1024/2024, que permitió la exhibición directa de medicamentos de venta libre en góndolas dentro de las farmacias. Esa norma estableció condiciones como envases cerrados, prospecto obligatorio, venta solo a mayores de 18 años, señalización visible y conservación adecuada de los productos.
Sin embargo, la posible expansión de la venta fuera de farmacias generó advertencias en sectores académicos y profesionales. Desde el Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Nacional de Córdoba cuestionaron el avance de una lógica comercial sobre los medicamentos y alertaron que una mayor publicidad y disponibilidad podría incentivar la automedicación.
Especialistas remarcan que, aunque se trate de productos de venta libre, los medicamentos no están exentos de riesgos si se consumen de manera inadecuada. Por eso, el debate queda abierto entre el argumento oficial de facilitar el acceso y la preocupación sanitaria por transformar al medicamento en un producto más de góndola.
Compartinos tu opinión