El Centro de Autoayuda de Pacientes Oncológicos cumple 33 años de trabajo solidario acompañando a personas que atraviesan tratamientos contra el cáncer. En ese marco, Hilda Linares, secretaria de CAPO, destacó la importancia de sostener una tarea que nació con el objetivo de brindar alivio a quienes más lo necesitan.
Linares recordó que la institución fue fundada por Gladys Águila y Florentino Maidana, a quienes reconoció por haber puesto “el alma y la vida” en la creación de la asociación. También remarcó que CAPO se construyó con esfuerzo, empatía y amor por el otro, valores que, según señaló, siguen siendo la base del trabajo diario de la organización.
La referente contó que se sumó a la entidad en 1993 y valoró el acompañamiento de todas las personas que pasaron por CAPO durante estas más de tres décadas. En ese sentido, resaltó la colaboración de vecinos, voluntarios y medios que ayudaron a sostener ferias, campañas y distintas acciones solidarias.
Sin embargo, Linares advirtió que la situación actual es una de las más difíciles que les tocó enfrentar. Señaló que muchos pacientes perdieron sus empleos, no logran cubrir alquileres, alimentos o medicamentos, y en algunos casos llegan en malas condiciones a las sesiones de quimioterapia por no poder sostener una alimentación adecuada.
Desde CAPO reconocen que hoy las ayudas que pueden brindar son cada vez más limitadas. Linares explicó que los fondos disponibles se reducen rápidamente por gastos básicos como gas y luz, lo que dificulta cumplir con el objetivo central de la institución: mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos que atraviesan momentos de extrema necesidad.
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