El acceso al Parque Nacional Tierra del Fuego se encareció en las últimas semanas tras la actualización de tarifas dispuesta por el Gobierno nacional, en un escenario que además quedó atravesado por un recorte de fondos destinados al funcionamiento de áreas protegidas. La situación genera interrogantes sobre el impacto que estas medidas podrían tener en uno de los principales atractivos turísticos del Fin del Mundo.
La modificación de valores fue oficializada mediante la Resolución 132/2026 de la Administración de Parques Nacionales, que estableció incrementos en distintos destinos turísticos del país y redefinió los costos de ingreso para visitantes argentinos, extranjeros, residentes provinciales y estudiantes. En el caso del parque fueguino, la entrada para argentinos pasó de $12.000 a $18.000, mientras que el valor para turistas extranjeros se mantuvo en $40.000.
El aumento se produce en medio de un discurso oficial orientado a potenciar el turismo interno y fortalecer el desarrollo de parques nacionales como motor económico. Días atrás, el secretario de Turismo y Ambiente de Nación, Daniel Scioli, sostuvo ante empresarios del sector que “es el tiempo de los parques y atracciones” y convocó a promover inversiones y nuevas oportunidades vinculadas a los 39 parques nacionales del país.
Sin embargo, la actualización tarifaria generó cuestionamientos debido a que, según el esquema implementado, los visitantes argentinos absorbieron incrementos proporcionalmente mayores que los extranjeros. Mientras para turistas internacionales las subas promediaron alrededor del 42%, en el caso de argentinos los aumentos fueron considerablemente superiores en distintas áreas protegidas, con fuertes impactos también sobre la categoría estudiantes.
A este escenario se suma otro dato sensible para Tierra del Fuego: el ajuste presupuestario aplicado a Parques Nacionales. Según se indicó, el Gobierno nacional dispuso una reducción de partidas por más de $2.500 millones para áreas protegidas a través de la Decisión Administrativa 20/2026, mientras que el parque fueguino enfrentaría un recorte superior a los $37 millones destinados a tareas operativas y funcionamiento.
La medida se da además en un contexto de preocupación dentro del sector turístico y gastronómico. La Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) pidió recientemente medidas fiscales de alivio ante la caída del consumo, el incremento de costos y la baja actividad en distintas regiones del país. Entre los planteos elevados al Gobierno nacional se incluyeron la suspensión de ejecuciones fiscales, refinanciación de deudas y mayores facilidades de pago para empresas del sector.
En paralelo, también se impulsan cambios en el esquema de funcionamiento de áreas protegidas, con mayor apertura a prestadores privados y modificaciones regulatorias sobre actividades turísticas dentro de los parques nacionales, medidas que despertaron debates y cuestionamientos entre trabajadores, guías y actores vinculados al turismo de naturaleza.
El debate ahora se centra en cómo impactarán estos cambios sobre destinos estratégicos como el Parque Nacional Tierra del Fuego, uno de los principales atractivos turísticos de la provincia y una de las puertas de ingreso al turismo de naturaleza en el extremo sur argentino.
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