La jornada reunió a profesionales de la salud, representantes de ambas fundaciones y alumnos de quinto año del Colegio EPEIM, quienes desde 2020 impulsan un proyecto institucional para promover la donación voluntaria y altruista de sangre en la comunidad.
En el marco del Mes del Donante de Sangre, la Fundación Mirgor y la Fundación OSDE realizaron una jornada de concientización destinada a promover la donación voluntaria y desmitificar falsas creencias que aún persisten en torno a esta práctica solidaria. La actividad se desarrolló en el auditorio de la sede de OSDE, ubicada sobre calle Lasserre, y contó con la participación de profesionales de la salud y estudiantes de quinto año del Colegio EPEIM, quienes llevan adelante un proyecto institucional orientado a fomentar la cultura de la donación de sangre.
La apertura estuvo a cargo de la directora de la Fundación Mirgor en Tierra del Fuego, Soledad Bertona, quien destacó la importancia de aprovechar el Mes del Donante para generar conciencia en la comunidad.
“Muchas veces la necesidad de donar sangre solo aparece cuando un familiar o un amigo la requiere. Sin embargo, nueve de cada diez personas necesitarán una transfusión en algún momento de su vida, por eso es fundamental construir una cultura de la donación voluntaria”, expresó.
Bertona valoró además la participación de los alumnos del EPEIM, quienes impulsan el club “Conectando Vidas”, una iniciativa que trabaja durante todo el año promoviendo la donación voluntaria de sangre entre estudiantes, familias e instituciones.
Trabajo conjunto por la salud comunitaria
Por su parte, la referente de la Fundación OSDE en Tierra del Fuego, Mónica Ovez, explicó que la propuesta surgió como una acción conjunta entre ambas instituciones para fortalecer el compromiso comunitario con la donación de sangre.
Indicó que la jornada fue organizada con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, conmemorado el 14 de junio, y remarcó que el objetivo principal consiste en generar espacios de información y sensibilización abiertos a toda la comunidad.
“Trabajamos para fortalecer a la comunidad a través de actividades vinculadas con la salud, la educación, la ciencia y la tecnología. Esta jornada forma parte de ese compromiso”, señaló.
Asimismo, recordó que el auditorio de OSDE permanece disponible para instituciones y organizaciones que desarrollen actividades educativas, científicas o sociales sin fines de lucro.
“Un donante puede salvar hasta tres vidas”
Uno de los momentos centrales de la actividad estuvo a cargo de la hematóloga Laura Etxevarría, quien remarcó la necesidad de incrementar la cantidad de donantes voluntarios para garantizar el funcionamiento permanente de los bancos de sangre.
La especialista explicó que cada unidad de sangre donada puede separarse en distintos hemocomponentes, permitiendo asistir a tres pacientes con diferentes patologías.
“Donar sangre salva hasta tres vidas. Necesitamos que las personas se acerquen de manera voluntaria y altruista para que los bancos de sangre puedan responder tanto a las urgencias como a los tratamientos programados”, afirmó.
La médica agradeció además la iniciativa impulsada por ambas fundaciones y destacó la importancia de sembrar conciencia especialmente entre los jóvenes, quienes serán los futuros donantes habituales.
Un proyecto que nació durante la pandemia
La jornada también contó con la participación de alumnas como Ana Corvalán y Morena Leiva, integrantes del proyecto institucional “Conectando Vidas”, desarrollado por el Colegio EPEIM desde el año 2020.
Las estudiantes explicaron que la propuesta surgió durante la pandemia de COVID-19, cuando la disminución de donantes comenzó a afectar las reservas de sangre disponibles.
Desde entonces, el proyecto no solo promueve colectas solidarias dentro de la institución educativa, sino que además participa en campañas de difusión en medios de comunicación, actividades comunitarias y acciones de concientización en distintos espacios públicos.
“Nuestro objetivo es que cada vez más personas conozcan la importancia de donar sangre y también derribar muchos mitos que todavía existen sobre este procedimiento”, señalaron.
Las alumnas destacaron que, además de organizar colectas dentro del colegio, administran las redes sociales del proyecto, elaboran material de difusión y colaboran directamente durante las jornadas de extracción, acompañando tanto a los equipos sanitarios como a los donantes.
Promover una cultura solidaria
Durante la actividad se recordó que una sola donación puede beneficiar hasta tres personas y que mantener abastecidos los bancos de sangre resulta indispensable para responder a cirugías, accidentes, tratamientos oncológicos y numerosas patologías que requieren transfusiones.
Los organizadores coincidieron en que el desafío consiste en transformar la donación voluntaria en un hábito permanente de la comunidad, dejando atrás la idea de donar únicamente cuando un familiar o un conocido atraviesa una emergencia sanitaria.
La jornada concluyó con un llamado a fortalecer el compromiso ciudadano y continuar generando espacios de información que permitan incorporar la donación de sangre como una práctica solidaria, responsable y habitual.
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