Omar, vecino de los terrenos ubicados en la zona de Chacra VIII, entre Chacra XI y barrio Aeropuerto de Río Grande, relató la difícil situación que atraviesan desde hace más de una década quienes compraron lotes a la inmobiliaria Moliterno. Según contó, alrededor de 60 personas se vieron perjudicadas por la falta de servicios, deudas pendientes y la imposibilidad de escriturar.
En diálogo con AIRE LIBRE FM, el vecino recordó que adquirió su terreno hace 12 años con el objetivo de estar cerca de su hija y de sus nietos. “Hace 12 años compré el terreno, lo compré en efectivo, tenía unos ahorros, y lo compré porque a mí me quedaba cerca donde vivía mi hija mayor, por el tema de mis nietos”, expresó.
Omar aseguró que el proceso fue “bastante engorroso” y que durante años no pudo avanzar con su vivienda por la falta de servicios básicos. “Me costó un montón. Perdí 5 años, 7 años perdí”, señaló. Luego agregó que, ante la falta de respuestas, decidió instalarse igual: “Me arreglé con un grupo electrógeno, llevando agua con tambores, e hice lo que hice, que tengo mi techo ahí, hace 5 años”.
Actualmente, el vecino vive en la primera etapa del sector, sobre calle Caiquén, y explicó que con el paso del tiempo logró acceder a algunos servicios, aunque todavía continúa sin agua. “Cuando me fui no tenía el gas, no tenía nada, cloaca, nada, pero con el tiempo que fui quedándome ahí, ya me dio fuerza para salir a reclamar. Entonces me pusieron el gas, hace un par de meses me pusieron la luz, las cloacas tengo porque me enganché ahí, y me está faltando el agua, como a todos los vecinos”, relató.
Más allá de su caso particular, Omar remarcó que el reclamo busca beneficiar a todo el barrio. “No solamente peleamos para tener nuestros servicios, sino para que todo el barrio tenga los servicios que tenga que tener”, sostuvo. En ese sentido, advirtió que muchas familias no pueden avanzar con sus viviendas porque aún no cuentan con infraestructura básica ni autorizaciones para trasladar sus casillas o construir.
“Hay mucha gente que necesita llevar su casilla, hacer una platea, y no puede. Una, porque no le dan permiso para correr las casillas; el Municipio no te da los permisos para correr las casillas sin servicio. Entonces está complicado. El día que tengamos los servicios, ahí vas a ver cómo se va a empezar a agrandar el barrio”, afirmó.
El vecino también cuestionó la escasa participación de algunos propietarios en los reclamos, aunque aseguró que continuará acompañando las gestiones. “Hemos tenido apoyo de los vecinos, pero no como nosotros pretendemos, que somos, no sé, 700 vecinos, 700 familias, y aparece muy poco”, dijo. Aun así, remarcó que decidió involucrarse porque siempre le interesó el trabajo social y la ayuda al prójimo.
Respecto de los urbanizadores, Omar afirmó que todavía existirían deudas vinculadas al loteo que impiden avanzar con la escrituración. “Tienen que dar la cara porque están debiendo unos impuestos y nosotros no podemos escriturar, no podemos pagar los impuestos, nada, si nosotros no tenemos nada”, sostuvo.
En esa línea, señaló que la situación continúa afectando directamente a quienes compraron los terrenos. “Tienen que cumplir con una deuda que tienen en Catastro”, expresó, y consideró que lo ocurrido fue “una mala jugada” que dejó a muchas familias perjudicadas.
Finalmente, Omar aseguró que, pese a todo lo atravesado, no piensa abandonar el lugar. “Fue una mala jugada de ellos. Y se va mucha gente perjudicada porque la gente que invierte acá se va a querer quedar a vivir acá. Yo el día que vine, vine por un mes a probar y tengo 43 años, ya no me voy nunca más”, concluyó.
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