Un nuevo relevamiento internacional sobre hábitos alimentarios ubicó a la Argentina con un perfil de consumo muy marcado: mayor presencia de carne vacuna, pollo, lácteos, trigo, azúcar y alimentos procesados en comparación con el promedio mundial. Los datos surgen de la base Global Dietary Database for Impact Assessments, publicada en la revista Nature Food.
Según el estudio, en 2020 la población argentina consumió diariamente unos 90 gramos de carne vacuna, muy por encima de los 16,8 gramos registrados como promedio global. También se destacó el consumo de pollo, que llegó a 78,8 gramos por día, frente a los 27,9 gramos a nivel mundial.
Otro dato relevante aparece en los lácteos. La Argentina registró un consumo diario de 359,8 gramos de leche y equivalentes, más del doble del promedio mundial, que fue de 171 gramos. En tanto, el consumo de queso también se ubicó por encima de la media internacional: 18 gramos diarios contra 8 gramos globales.
La alimentación argentina también mostró una fuerte presencia de trigo y azúcar. El informe indicó que el consumo de trigo alcanzó los 206,5 gramos diarios, casi el doble del promedio mundial, mientras que el azúcar llegó a 81,8 gramos por día, frente a los 45,4 gramos globales. En cambio, el país presentó niveles más bajos de arroz, maíz, vegetales y legumbres.
La evolución de las últimas décadas también marca cambios importantes. Entre 1990 y 2020, el consumo de carne vacuna bajó de 125,3 a 90 gramos diarios, mientras que el pollo creció con fuerza, al pasar de 21,1 a 78,8 gramos. Los lácteos, por su parte, descendieron de 482,9 a 359,8 gramos diarios, aunque siguen por encima del promedio internacional.
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