El comercio electrónico argentino cerró el primer semestre de 2026 con un mayor movimiento de productos y operaciones. Sin embargo, el incremento de la facturación no logró acompañar la inflación interanual, lo que refleja una caída del valor real de las ventas.
De acuerdo con un informe elaborado por Tiendanube sobre unas 70.000 empresas, el comportamiento del sector fue el siguiente:
• Órdenes de compra: aumentaron 8,9%.
• Productos vendidos: crecieron 14,1%.
• Facturación nominal: subió 26,9%.
• Inflación interanual: alcanzó el 33,5%.
• Precio promedio por artículo: avanzó 11,2%.
• Precio real por unidad: cayó cerca del 17%.
• Artículos por carrito: pasaron de 4,3 a 4,6.
Los datos muestran que el crecimiento estuvo impulsado principalmente por la cantidad de unidades comercializadas y no por los aumentos de precios. Las empresas buscaron sostener su actividad vendiendo más artículos, mientras los consumidores compararon alternativas y priorizaron promociones antes de concretar una compra.
En cuanto a las formas de pago, también se observaron cambios importantes:
• Tarjeta de crédito: concentró el 46,6% de las operaciones y perdió cuatro puntos interanuales.
• Transferencia bancaria: llegó al 27,2% y avanzó 4,7 puntos.
• Otros medios de pago: representaron el 16,7%.
• Pago en una sola cuota: alcanzó el 67,1%, cuatro puntos más que en 2025.
• Envíos gratuitos: estuvieron presentes en el 46,6% de las órdenes.
Por artículos y categorías, el desempeño fue desigual:
• Juguetes: las órdenes aumentaron 52% y el ticket promedio subió 9,7%, hasta los $72.240.
• Hogar y decoración: registró un crecimiento del 32% en operaciones.
• Deportes: también mostró una suba del 32%.
• Alimentos y bebidas: avanzó 29%, con un ticket promedio de $90.699.
• Indumentaria: creció 11,5% en órdenes y 3,9% en compradores.
Desde Tiendanube señalaron que trasladar completamente la inflación a los precios se volvió cada vez más difícil por la competencia y por un consumidor más cuidadoso. En ese escenario, las empresas buscan proteger sus márgenes mediante un mayor volumen de ventas, control de costos, mejoras en la conversión y herramientas tecnológicas.
La evolución contrasta con lo sucedido durante 2025, cuando el comercio electrónico facturó más de $34 billones y creció 55%, por encima de una inflación del 31,5%. Aquel año se concretaron 253 millones de operaciones, se comercializaron 645 millones de productos y el número de compradores digitales llegó a 25,1 millones.
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