La vicepresidenta de la Cámara de Comercio y otras Actividades Empresarias de Ushuaia, Claudia Fernández, expresó su preocupación por la situación que atraviesa el sector comercial fueguino y advirtió que muchas pequeñas y medianas empresas enfrentan uno de los momentos más difíciles de los últimos años.
En declaraciones a FM Espectáculo 93.1, Fernández sostuvo que el escenario económico continúa golpeando con fuerza a los comercios, en un contexto marcado por la caída de las ventas, el cierre de locales, el aumento del desempleo y el endeudamiento de las familias.
“Hay muchos comercios cerrados, con bajas comerciales. No solo en la calle San Martín. Las PyMEs y las microPyMEs son las principales dadoras de trabajo. Cada negocio que se cierra representa a dos o tres familias que se quedan sin trabajo. Si vemos la cantidad de currículums que recibimos, la cantidad de gente sin empleo es preocupante”, señaló.
La dirigente también advirtió que las ventas en supermercados registran una caída superior al 37%, dato que refleja el fuerte deterioro del consumo. Según explicó, la falta de liquidez en la ciudad se transformó en uno de los principales problemas para sostener la actividad comercial.
“No tenemos circulante en la ciudad. Nuestra provincia está analizada como la de mayor endeudamiento y mora en el pago de tarjetas de crédito. Eso hace que el poco efectivo que hay se use para pagar deudas”, afirmó.
En ese sentido, Fernández sostuvo que el endeudamiento familiar modificó de manera profunda los hábitos de compra. Incluso recordó una situación que viene señalando desde hace tiempo: “Hace mucho tiempo que vengo hablando de la gente que compra comida en cuotas”.
La vicepresidenta de la Cámara de Comercio explicó que, ante la pérdida de poder adquisitivo, muchos consumidores dejaron de realizar compras grandes en supermercados y comenzaron a adquirir productos en menor cantidad, generalmente en comercios de cercanía. “Ahora la gente compra lo del día y, en vez de ir al supermercado, compra en el almacén del barrio. Son cambios de modalidad que nunca terminan de compensar la caída general”, indicó.
Si bien los almacenes barriales registraron un crecimiento de entre el 18% y el 21%, Fernández remarcó que ese movimiento no alcanza para equilibrar el desplome general del consumo ni para revertir la crisis que atraviesa el comercio local.
A pesar del panorama, la dirigente reconoció que mantiene una expectativa moderada respecto de una posible recuperación. “Veo una luz al final de la vía, pero no sé si el tren va o viene de frente”, graficó.
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