El Gobierno nacional actualizó los aranceles de los trámites que se realizan en los Registros del Automotor, una medida que encarecerá los patentamientos de vehículos 0 km y las transferencias de autos y motos usados.
La actualización impactará de manera directa en quienes compren un vehículo nuevo, pero también en aquellas personas que deban realizar una transferencia, ya que los costos administrativos pasarán a tener un mayor peso dentro de la operación.
Los incrementos alcanzan distintos trámites registrales, entre ellos la emisión de documentación, cédulas, patentes y otros servicios vinculados al funcionamiento de los registros. En algunos casos, los aumentos superan el 100% e incluso hay valores puntuales que llegaron a incrementarse por encima del 300%.
La medida se suma a un escenario en el que mantener un vehículo resulta cada vez más costoso para muchas familias. Al valor de compra se agregan gastos de combustible, seguros, repuestos, mantenimiento, impuestos y ahora también mayores montos para completar trámites obligatorios.
En el caso de quienes buscan comprar un usado, la transferencia deja de ser un gasto menor y pasa a representar una suma que deberá ser considerada al momento de cerrar cualquier operación. Esto podría llevar a muchas familias a postergar la compra, extender el uso del vehículo actual o buscar alternativas más económicas.
El impacto puede sentirse con mayor fuerza en provincias como Tierra del Fuego, donde las distancias entre ciudades, las condiciones climáticas y las limitaciones del transporte público hacen que el auto o la moto sean herramientas centrales para la vida cotidiana.
Para muchos fueguinos, contar con un vehículo no responde únicamente a una decisión de consumo, sino a una necesidad para trasladarse al trabajo, estudiar, llevar a los chicos a la escuela, realizar trámites o resolver actividades familiares.
El encarecimiento de patentamientos y transferencias agrega una nueva dificultad para quienes intentan acceder a la movilidad propia, especialmente en un contexto económico donde los ingresos familiares ya se encuentran presionados por otros aumentos.
Desde el Gobierno nacional, la actualización se enmarca en la necesidad de adecuar los valores que perciben los Registros Seccionales de la Propiedad Automotor para sostener el funcionamiento del sistema registral. Sin embargo, para los usuarios, el efecto concreto será un nuevo aumento en el costo final de comprar, vender o transferir un vehículo.
De esta manera, el mercado automotor vuelve a quedar atravesado por una discusión que excede el precio de los vehículos: también pesa cuánto cuesta mantenerlos, asegurarlos, repararlos y ahora realizar los trámites necesarios para ponerlos en regla.
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