La crisis que atraviesa Autofarma sumó un nuevo capítulo en Ushuaia con el cierre de la sucursal ubicada sobre la calle Kuanip. El establecimiento dejó de atender al público este lunes 10 de agosto, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de los 202 empleados que integran la cadena de farmacias.
La decisión se conoció pocos días después de que la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) suspendiera preventivamente el convenio con la empresa. Según los trabajadores, la falta de cobro de las prestaciones generó dificultades para cumplir con los proveedores, mantener el abastecimiento de medicamentos y afrontar el pago de los salarios.
“Hoy es un día tristísimo para todos los trabajadores de Autofarma. La sucursal de Kuanip cerró sus puertas”, manifestaron los empleados a través de un comunicado. En el mismo documento advirtieron que la situación no afecta únicamente al personal de ese local: “Detrás de ese cierre hay trabajadores, familias y compañeros que hoy viven con una angustia enorme. Y somos cerca de 200 trabajadores preguntándonos qué va a pasar con nuestros puestos de trabajo”.
Antes del cierre, Cecilia Ovando, trabajadora de la firma, ya había alertado sobre el delicado escenario económico. “Nosotros no sabemos qué va a pasar esta semana, no sabemos qué va a pasar la semana que viene y con el bajo nivel de consumo que hay, la gente no entra, no tenemos medicación porque se le debe a las droguerías, no podemos venderle a otras obras sociales. Es muy difícil seguir, es muy triste”, expresó en diálogo con Radio Fueguina.
La suspensión del convenio con OSEF habría reducido de manera inmediata el movimiento habitual de las farmacias. “La noticia que el Estado suspendía el convenio con nosotros fue un balde de agua fría. Hoy estamos de turno y no nos va a entrar nadie. Peligra el trabajo porque no entra nadie”, señaló Ovando al describir el impacto de la medida.
Desde el sector laboral sostienen que la deuda de la obra social provincial desencadenó problemas en toda la estructura comercial. La falta de recursos habría impedido regularizar los compromisos con las droguerías, provocando faltantes de medicamentos y limitando la posibilidad de atender a afiliados de otras coberturas.
Los propietarios de Autofarma habrían mantenido conversaciones para acordar una forma de pago, aunque los términos propuestos no permitirían normalizar el funcionamiento de la empresa. “Ellos quieren pagar la deuda en 7 cuotas, la última a pagar en febrero del año que viene y con una bonificación sobre el total de la deuda, la cual operativamente nos deja fuera del sistema”, cuestionó la trabajadora.
Mientras la sucursal de Kuanip permanece cerrada, los empleados reclaman una respuesta urgente del Gobierno provincial y de las autoridades de OSEF. El temor es que la falta de una solución inmediata provoque nuevas bajas de persianas y ponga en riesgo la continuidad de casi 200 fuentes laborales.
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