Carlos Córdoba continuará en libertad mientras el Superior Tribunal de Justicia analiza el recurso presentado por su defensa contra la condena dictada en primera instancia. La excarcelación no modifica el fallo ni anticipa una resolución sobre el fondo de la causa, ya que la sentencia continúa vigente, aunque todavía no se encuentra firme.
El abogado defensor Maximiliano Ercole explicó que asumió la representación una vez finalizado el debate, cuando Córdoba ya se encontraba detenido con prisión preventiva. Según indicó, en ese momento aún no se conocían los fundamentos completos de la sentencia, que fueron difundidos dos semanas después.
La defensa presentó en primer término un pedido de excarcelación ante el Tribunal de Juicio, que fue rechazado. Luego interpuso un recurso de casación y llevó el planteo ante el Superior Tribunal, al considerar que no estaban acreditados los riesgos procesales necesarios para sostener la prisión preventiva.
Ercole sostuvo que “no se estaba respetando el principio de inocencia, que sólo puede ser derribado por una sentencia de condena firme”, y señaló que tampoco se configuraban los supuestos de peligro de fuga o entorpecimiento de la investigación.
En ese sentido, cuestionó que se haya tomado la condena, aún no firme, como elemento para presumir un eventual riesgo de fuga. También rechazó la posibilidad de entorpecimiento, al remarcar que el juicio ya había finalizado. “Cuando hay una sentencia de condena, no hay una investigación posterior, no hay una prueba que todavía no esté producida y que el imputado pueda tergiversar o intentar eliminar”, sostuvo.
El abogado aclaró que la excarcelación se tramita por una vía distinta al recurso contra la condena. “La excarcelación de Carlos no modifica ni implica una subjetividad respecto de la sentencia de fondo”, explicó.
La defensa cuestiona el fallo a partir de tres ejes: una presunta defensa técnica ineficaz, una nulidad vinculada con un acto procesal anterior al debate y objeciones sobre la valoración de la prueba realizada durante el juicio.
Por ese motivo, Ercole remarcó que la situación judicial de Córdoba aún no está definida. “La condena existe y no hay un fallo que ni la confirme, ni la revierta, ni la declare nula”, señaló. En caso de que el Superior Tribunal confirme la sentencia, todavía podrían quedar otras instancias recursivas; si finalmente el fallo queda firme, Córdoba debería regresar al Servicio Penitenciario, descontándose el tiempo que ya estuvo detenido.
El abogado estimó que la revisión de fondo podría demandar alrededor de un año desde la presentación del recurso, aunque aclaró que el Superior Tribunal no tiene un plazo específico para resolver.
Mientras tanto, Córdoba deberá cumplir tres reglas de conducta para mantener la excarcelación: fijar domicilio, presentarse una vez por semana en la comisaría correspondiente y no salir del país ni de la provincia sin autorización judicial.
Ercole explicó que Córdoba continuará con su actividad sindical y que, si necesita trasladarse por ese motivo, deberán realizarse las solicitudes correspondientes. En caso de una negativa, anticipó que la defensa podría recurrir esa decisión.
Además, aclaró que las condiciones impuestas no establecen restricciones específicas sobre la actividad gremial. “Si su actividad sindical no entorpece ni afecta a la actividad judicial, no tiene ninguna razón de ser una limitación”, afirmó.
Respecto de Miguel Arana, Ercole aclaró que no ejerce su defensa, aunque indicó que tenía conocimiento de que también se había presentado un pedido de excarcelación. Hasta el momento de la entrevista, Arana continuaba detenido con prisión preventiva.
La definición de fondo quedará ahora en manos del Superior Tribunal de Justicia, que deberá resolver si confirma, revierte o declara nula la condena. Hasta entonces, Córdoba continuará excarcelado bajo las reglas fijadas por el Tribunal de Juicio.
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