Una multitud de trabajadores se movilizó este miércoles hacia la planta de Mirgor, ubicada en calle Einstein, en el marco del paro convocado por la UOM Río Grande. La medida se llevó adelante luego de la asamblea realizada el día anterior dentro de la empresa, en medio del conflicto que mantiene el sindicato con la firma.
El secretario adjunto de la UOM Río Grande, Marcos Linares, cuestionó con dureza la actitud del CEO José Alonso durante el encuentro con los trabajadores y aseguró que la representación gremial nunca se opuso a que la empresa mantuviera reuniones con el personal.
“Estamos absolutamente en contra de la actitud que ha asumido de venir a intentar amedrentar, apretar, e inclusive plantearles cuestiones tales como que los 25 delegados ya estaban afuera, que podían elegir otra representación sindical si querían, y que hasta tenía él, era quien ostentaba el poder de decir quién entraba y quién salía”, sostuvo Linares.
El dirigente aseguró que la situación generó momentos de tensión dentro de la planta. Según relató, hubo trabajadores descompensados y con problemas de presión, lo que derivó en asambleas con los turnos mañana, tarde y noche. En ese marco, remarcó que los trabajadores de Mirgor resolvieron continuar transitando la conciliación obligatoria, aunque el Congreso de Delegados definió por unanimidad un paro desde las 13 horas en acompañamiento al reclamo.
Linares destacó que la movilización tuvo como eje el respaldo a los trabajadores y la defensa de la organización gremial. “La participación, como estarán viendo, en apoyo, en solidaridad, con palabras tan claves como compañerismo, como unidad, como resistencia para todos y cada uno de los trabajadores”, expresó.
En cuanto a la continuidad del conflicto, el secretario adjunto señaló que la UOM intentará destrabar la situación antes del vencimiento de la conciliación obligatoria. Sin embargo, advirtió que, si no hay respuestas, se tomarán nuevas definiciones. “Vamos a hacer todos los esfuerzos intentando destrabar este conflicto. Si así no fuera, una vez que se finalice la conciliación obligatoria, tomaremos las decisiones que tengamos que tomar en defensa de un reclamo”, afirmó.
Además, rechazó que el conflicto sea impulsado únicamente por los delegados. “Lejos de ser un reclamo que fue resuelto por 25 delegados, como intentaron también hacerlo saber algunos personajes que son detestables, es un reclamo que está avalado por la totalidad de los casi 1200 trabajadores del grupo Mirgor, y así le ha quedado claro al CEO José Alonso el día de ayer”, remarcó.
Consultado sobre versiones que indicaban que la empresa habría mencionado la posibilidad de solicitar la intervención de la seccional, Linares confirmó que ese planteo también habría surgido durante la reunión. “Llegaron a plantear aparentemente también que tenían la posibilidad de solicitar la intervención de la seccional”, indicó, aunque sostuvo que el sindicato no se centrará en esas expresiones sino en sostener los reclamos definidos por los trabajadores.
El dirigente también vinculó el conflicto con un escenario nacional más amplio. “Esto tiene que ver con una política a nivel nacional donde se ha intentado de manera constante atacar a la clase de trabajadores y sobre todo a las organizaciones sindicales en la búsqueda de generar el quiebre para que después puedan avanzar con los trabajadores”, afirmó.
En esa línea, volvió a cuestionar las iniciativas vinculadas a la flexibilización laboral y la posible caída de convenios colectivos de trabajo. “En la medida de que los trabajadores y las trabajadoras tengamos claro que tenemos que, como única alternativa, apelar al compañerismo, a la solidaridad, a la unidad, eso es lo que nos va a dar la herramienta necesaria como para resistir procesos como este”, señaló.
Linares valoró además el acompañamiento de otros sectores sindicales durante la movilización, entre ellos camioneros, ASIMRA y SUTEF. “Esta lucha, como apareció en una de las últimas películas más icónicas de Argentina, nadie se salva solo”, expresó.
Respecto de los próximos pasos, confirmó que la conciliación obligatoria con Mirgor vence el 31 de agosto y que antes de esa fecha queda pendiente una audiencia para el viernes. “Todas las que definamos y resolvamos democráticamente como lo hemos hecho siempre”, respondió al ser consultado sobre las medidas que podrían adoptar una vez concluida esa instancia.
Finalmente, Linares aseguró que dentro del grupo de trabajadores crece el malestar por la falta de respuestas. “Hay un proceso de, te diría, casi hartazgo de la enorme mayoría de los trabajadores del Grupo Mirgor”, sostuvo. Y agregó que, hasta el vencimiento de la conciliación, continuarán evaluando los pasos a seguir con los cuerpos de delegados.
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