Tierra del Fuego presenta uno de los niveles más bajos de déficit habitacional de la Argentina, aunque detrás de ese indicador favorable aparece una dificultad que adquiere especial relevancia: la provincia tiene la mayor proporción del país de hogares en los que conviven dos o más grupos familiares dentro de una misma vivienda.
Los datos surgen de un informe del Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (Ofava), elaborado sobre información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec correspondiente al tercer trimestre de 2025. El estudio analiza no solamente la necesidad de nuevas viviendas, sino también las condiciones edilicias, el hacinamiento y el acceso a servicios.
Sólo el 19% de los hogares fueguinos presenta déficit
En el conjunto del país, el relevamiento calculó que 5.983.241 hogares atraviesan algún tipo de déficit habitacional, lo que representa el 40,3% del total analizado. Tierra del Fuego se encuentra considerablemente por debajo de ese promedio, con un índice del 19%.El registro coloca a la provincia entre las tres jurisdicciones con mejores indicadores. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanza el 16%, mientras que Tierra del Fuego comparte el 19% con Río Negro.
La distancia respecto de las provincias con mayores dificultades es amplia. Jujuy aparece en el extremo opuesto, con algún tipo de déficit habitacional en el 72% de sus hogares, mientras que San Juan y Tucumán llegan al 60%.
El estudio considera que estas diferencias reflejan “la brecha estructural entre el norte y el sur del país en materia habitacional”, debido a que los indicadores más elevados se concentran especialmente en provincias del norte y del centro-oeste.
El dato que cambia la lectura en Tierra del Fuego
El porcentaje general, sin embargo, no permite explicar por sí solo la situación habitacional fueguina. Al separar los diferentes componentes analizados aparece un problema que distingue a Tierra del Fuego del resto del país: el allegamiento.Este indicador contempla los casos en los cuales dos o más grupos familiares deben compartir una misma vivienda. Mientras que a nivel nacional esta situación comprende al 2,9% de los hogares, en Tierra del Fuego alcanza el 9,1%, el porcentaje más elevado de todas las jurisdicciones relevadas.
Incluso existe una diferencia considerable respecto de Jujuy, que ocupa el segundo lugar en este indicador con un 6,7%.
El dato resulta particularmente significativo porque el allegamiento no implica necesariamente que una casa se encuentre deteriorada o carezca de servicios. Puede tratarse de una vivienda en buenas condiciones que, sin embargo, alberga a más de un grupo familiar ante las dificultades para acceder a una unidad independiente.
El menor índice del país en otro de los indicadores
El panorama cambia nuevamente cuando se analizan las condiciones materiales y el hacinamiento crítico. En el componente que combina viviendas cuya calidad de materiales puede ser recuperada y hogares con hacinamiento crítico, Tierra del Fuego registra un 8,7%, el porcentaje más bajo entre las provincias argentinas.A escala nacional, esta problemática afecta a 2.990.890 hogares, equivalentes al 20,2% del total. A diferencia de otras situaciones que requieren directamente una nueva vivienda, parte de este déficit puede abordarse mediante ampliaciones, refacciones o mejoras de las unidades existentes.
De esta forma, los números muestran una característica particular del escenario fueguino: el problema aparece menos relacionado con la calidad de las viviendas existentes y más asociado con la posibilidad de que cada grupo familiar pueda disponer de una vivienda propia e independiente.
La Patagonia, por debajo del promedio nacional
Tierra del Fuego forma parte además de una región que presenta una incidencia relativamente baja del déficit habitacional. Aproximadamente el 6% de los hogares argentinos se encuentra en la Patagonia, pero allí se concentra solamente el 3% de los hogares que presentan alguna de las carencias contempladas por el estudio.La situación nacional continúa siendo considerablemente más compleja. La serie histórica de Ofava señala que el déficit pasó del 43,8% de los hogares en 2016 al 40,3% durante el tercer trimestre de 2025. La reducción no fue continua: después de alcanzar un mínimo del 39,3% en 2023, el indicador volvió a crecer.
El Observatorio considera que el déficit habitacional “se mueve menos que los ciclos económicos argentinos”, aunque determinados acontecimientos extraordinarios, como la pandemia, pueden provocar modificaciones más marcadas.
Los límites del relevamiento
El propio estudio plantea algunas consideraciones al interpretar los resultados. La Encuesta Permanente de Hogares se concentra principalmente en áreas urbanas y, por esa razón, las zonas rurales no quedan plenamente representadas. También podrían existir situaciones de barrios populares o asentamientos que tengan una representación menor dentro de los datos disponibles.Más allá de esas limitaciones, el relevamiento deja una fotografía particular para Tierra del Fuego: presenta apenas un 19% de déficit habitacional general, pero simultáneamente encabeza el país en hogares con allegamiento, con un 9,1%.
La combinación de ambos números plantea un desafío diferente al observado en otras provincias. Más que el deterioro generalizado de las viviendas existentes, el indicador que sobresale es la cantidad de familias que todavía necesitan acceder a una unidad independiente.
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