Carla Kirstein brindó este viernes su testimonio ante el Tribunal de Juicio de Ushuaia en el marco de la causa contra Marcelo Guzmán, exrelator del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego. A través de una conexión por Zoom, relató distintos episodios de violencia física, psicológica y económica que atribuyó a quien fuera su esposo.
Al comenzar su declaración, Kirstein aseguró que las situaciones se iniciaron poco tiempo después de comenzar la convivencia y que fueron aumentando con el paso de los años. «Esto comenzó a los poquitos meses que comenzamos a convivir», señaló. Además, aclaró respecto de los hechos incorporados a la causa: «No son los únicos, pero son los únicos que pude documentar».
Entre los episodios que describió, recordó una discusión ocurrida en junio de 2021 dentro de la vivienda familiar. «Él literalmente me empuja con mucha fuerza contra una de las paredes y yo me caigo sentada», relató. Según explicó, posteriormente comenzó a sufrir dolores y dificultades para mover uno de sus brazos, por lo que debió realizar consultas y estudios médicos.
También mencionó otro hecho ocurrido en una escalera de la vivienda. «Yo solamente recuerdo haberme encogido, haber sido pateada», expresó. Kirstein sostuvo que después permaneció varios días con dolores de cabeza, mareos y molestias en las costillas. «Me costaba muchísimo respirar, me dolían las costillas», agregó.
Durante la audiencia también se refirió al episodio que terminó impulsándola a realizar la denuncia. Según su testimonio, durante una nueva discusión recibió agresiones en el rostro. «Yo recibo golpes en la cara por parte de este señor», manifestó ante los jueces.
Kirstein recordó además el momento en que decidió buscar ayuda. Al llegar para efectuar la denuncia, contó que le preguntaron cuál era el motivo de su presencia. «Me preguntan a qué voy y yo les digo: no sé a qué vine», señaló. A partir de allí comenzaron las intervenciones médicas, policiales y judiciales.
Otro de los ejes centrales de su declaración estuvo relacionado con el temor que, según afirmó, le provocaba la posición que Guzmán ocupaba dentro del Poder Judicial. «Yo era una persona que estaba, vivía amenazada», expresó. Según relató, el exfuncionario hacía referencia a «el poder que tenía para hacer cualquier cosa», situación que, aseguró, profundizaba la sensación de desigualdad dentro de la relación.
La denunciante también describió situaciones de desvalorización y control económico. «Yo no era nada», manifestó al explicar cómo se sentía durante la convivencia, mientras que en otro tramo sostuvo: «Todo lo que pasaba era culpa mía». Asimismo, afirmó que las principales decisiones económicas del hogar estaban concentradas en Guzmán. «No podía quejarme, no podía hablar», indicó.
Según Kirstein, la preocupación por sus hijas también influyó en su decisión de terminar con la convivencia y avanzar judicialmente. «Hasta acá», recordó haberse dicho al advertir que la situación también podía afectar a las niñas.
El testimonio se produjo durante la primera jornada del juicio oral. Previamente, Guzmán había decidido no declarar ante el Tribunal y se incorporó por lectura una declaración realizada durante la investigación, en la que rechazó las acusaciones y atribuyó algunas lesiones de Kirstein a accidentes.
El debate continuará con nuevos testimonios y la producción de pruebas. Dos de los tres hechos originalmente elevados a juicio fueron declarados prescriptos, por lo que el Tribunal deberá resolver la responsabilidad penal de Guzmán respecto de la acusación que permanece vigente.
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