La secretaria de Industria y Promoción Económica, Alejandra Man, aseguró que el impacto pleno de la baja de aranceles aún no se siente, aunque confirmó el cierre de una pequeña fábrica en Río Grande y advirtió que “no hay señales de Nación de una política a favor del régimen”, en diálogo con FM del Pueblo.
Tras la entrada en vigencia de la segunda etapa de la baja de aranceles a celulares, la secretaria de Industria y Promoción Económica de la provincia, Alejandra Man, brindó un panorama de la situación industrial y llamó a la cautela. En diálogo con FM del Pueblo, explicó que los efectos de la medida no serán inmediatos. “No va a ser algo que podamos medir este mes; recién a partir del segundo trimestre vamos a empezar a ver el efecto”, sostuvo.
Man indicó que, por el momento, la actividad continúa, aunque de manera limitada. “Varias empresas presentaron proyectos de inicio de fabricación y tienen continuidad con modelos que se venían fabricando del año pasado. Se sigue fabricando, pero muy medido y moderado”, aclaró, y remarcó que no hay un fuerte ingreso de nuevos proyectos, sino la continuidad de lo ya existente.
Sin embargo, confirmó un cierre puntual en Río Grande. “Hay una empresa que cerró definitivamente. Era una fábrica pequeña, con dos líneas de producción, que fabricaba para una marca china. Con esta nueva medida no les resultaba conveniente producir y decidieron cerrar”, explicó. Según detalló, la planta tenía alrededor de 25 trabajadores, algunos reubicados y otros desvinculados. “Es penoso, pero era algo que suponíamos que podía pasar con la apertura de importaciones”, agregó.
Respecto al vínculo con Nación, la funcionaria fue clara: “No tenemos novedades políticas ni diálogo real para entender qué quieren hacer con el régimen”. Señaló además que aún no se designó un nuevo subsecretario de Producción y que el contacto se limita a cuestiones técnicas y administrativas. En ese contexto, advirtió: “No creo que vaya a haber nada a favor. Este gobierno busca una apertura indiscriminada de las importaciones y eso afecta a toda la industria nacional, no solo a Tierra del Fuego”.
Man también cuestionó el argumento de que la baja de aranceles iba a traducirse en precios más bajos. “Cuando analizamos cómo se construye el precio de un celular, vemos que el costo de manufactura no es lo que paga el consumidor. Hay logística, impuestos, distribución, financiamiento y márgenes. Aunque bajemos costos en producción, eso no impacta significativamente si el resto no cambia”, explicó. En el mismo sentido, afirmó: “No vi que los productos importados hayan bajado significativamente, no lo que se esperaba con esta medida”.
El panorama del sector textil fue descripto como el más crítico. “El año pasado fue terrible: hubo una reducción de casi el 50% del empleo. Quedan unas 250 personas trabajando en algunas fábricas que lograron sobrevivir, pero el panorama no es bueno”, alertó, y señaló que la situación se repite en otras provincias del país.
Finalmente, la secretaria se refirió a las estrategias provinciales para amortiguar el impacto. “El gobernador plantea desde el inicio la necesidad de diversificar la matriz productiva”, recordó, y mencionó el fortalecimiento de pymes, emprendedores y actividades primarias, además de nuevas oportunidades en el sector automotriz. “Son procesos largos, no soluciones inmediatas, pero seguimos acompañando al sector en un contexto muy difícil”, concluyó.
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