El riesgo de excederse o de quedarse corto lleva a preferir definiciones más ambiguas. Sin embargo, hay ciertas mediciones con aval científico que se pueden utilizar para obtener precisiones.
Los criterios de medición más habituales suelen considerar índices de densidad de manifestantes por metro cuadrado o, en su defecto, por la velocidad en la que los asistentes se desplazan.
Medición por metros cuadrados
Es el método clásico. Para realizar una medición por metros cuadrados, en primer lugar, se debe delimitar sobre un plano la superficie ocupada por los manifestantes; la distancia desde la cabecera hasta el final de la aglutinación de gente. Solo se considera el área utilizable. Es decir, se deben descartar los árboles, los autos y otros elementos arquitectónicos.
Se estima que cuando la zona está muy poblada, como fue el caso de la marcha docente, confluyen hasta 4 personas por metro cuadrado. En otras áreas menos concentradas de la movilización, se contabilizan como hasta dos manifestantes por metro cuadrado y cuando se trata una caminata se computa solo 1 por metro cuadrado.
Medición por ancho de fila
Otro criterio que se implementa a la hora de determinar la cantidad de manifestantes en una protesta consiste en contar el número de asistentes considerando el número de cada fila y su anchura. El índice se efectúa en dos o hasta tres puntos distintos y específicos de la movilización.
Aquí también se consideran otras variables como la hora de inicio y de cierre de la movilización para obtener el tiempo de la caminata y los minutos de paradas. Con todas estas variables, se logra la velocidad de marcha que oscila entre 1 y 2 km/h cuando se trata de una marcha masiva.
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