La jornada de ayer fue realmente atípica. Como no se veía hace tiempo, la Central General de los Trabajadores (CGT) logró coordinar un paro nacional con gran adhesión en todo el país y que paralizó prácticamente la totalidad de los servicios.
Por ello, ayer no hubo transporte, ni bancos, ni clases. Tampoco funcionaron el grueso de las oficinas gubernamentales e industrias ni hubo expendio de combustible.
La vuelta a la normalidad
Cuando aún restaban minutos para que concluyera la medida de fuerza, en las estaciones de servicio de la ciudad se podían apreciar filas de cientos de vecinos intentando hacerse pronto con un lugar en los surtidores, en una práctica fueguina que ya nos tiene acostumbrados.Esta mañana, pasadas las 7 horas, las estaciones seguían igual.
Otro sector que comienza a volver a ser lo que era es el bancario. A esta hora, cientos de vecinos aguardan a la intemperie para realizar los recados necesarios o cobrar su sueldo, teniendo en cuenta que la administración pública abonó los haberes de marzo justamente ayer.
Compartinos tu opinión