El domingo 30 de agosto del 2015 cambio para siempre la vida del docente de Música Marcelino Monchietti, quien la actualidad tiene 39 años de edad.
Ese domingo el profesor fue agredido en su propio domicilio por un grupo de padres autoconvocados del Jardín N°3 y 21 de la ciudad de Rio Grande. El Monchietti fue socorrido por personal de la Policía, quien lo retiro de su morada en un patrullero.
A un año y medio de abierta la investigación, Marcelino rompió el silencio tras comprobarse su inocencia. En dialogo con Aire Libre Fm, el docente relató lo vivido aquel día, y las consecuencias que esta falsa acusación tuvo sobre él:
“La casería, por así decirlo, empezó por rastrear donde yo vivo, fueron a la casa de mi padre, en donde lo atendió mi hermano más chico. Muy sueltos ellos le preguntaron donde yo vivía, él les explicó dónde queda mi domicilio, y de ahí se fueron, en donde ni siquiera golpearon la puerta y comenzaron a tirar piedras a mi casa, donde rompen puertas y ventanas.
Yo con la primer piedra que vuela, le dije a mi mujer y a mi hijo que se metan en el baño y que llamen a policía. Nunca tuve un contacto con los padres, excepto con uno que siempre llevaba tarde a su hijo y yo lo veía.
No tuve tiempo de hablar con ellos, porque comenzaron a tirar piedras y demás, no hubo una instancia de dialogo. Me fracturaron el tabique, y números golpes en la cabeza, dientes torcidos y una fractura de una costilla.
La policía tiene identificado a cinco personas que ingresaron a mi casa. Cuando cada padre fue a declarar, la Justicia le solicitó el celular para ver quién de ellos comenzó con esta cadena, pero hasta el momento no se me ha informado nada de eso. Yo no tengo acceso a esta segunda causa.
Hubieron 24 cámaras Gesel, sumado a las pericias ginecológicas y también psiquiátricas de cada uno de los niños. Ninguno de los elementos secuestrados a mi y a mi familia tampoco arrojo pruebas contra mi, yo a mi abogado el primer día le dije que registren lo que quieran, porque no tengo nada que ocultar.
A mi me ocultaron en San Sebastián, donde estuve varios días. Luego de eso estuve en la casa de mi padre, en donde vino mi hermano y dijo que hoy no iba al jardín por una amenaza, que se iban a llevar puesto a cualquier Monchietti. Hubieron dos móviles en la casa de mis padres, y uno en la casa que destruyeron.
En aquel entonces yo estaba juntado con la madre de mi hijo. Fue un proceso muy largo para poder volver estar con mi hijo en condiciones normales. Sin ayuda de amigos, psiquiatras y familiares, esto sería imposible volver afrontar a la vida.
Estoy agradecido a la Policía que me salvo la vida, a mi familia, a mi psiquiatra, la psicóloga, y demás. Con el transcurrir de los días me di cuenta que iba a hacer muy necesario la ayuda. El primer dia que me siento frente al psiquiatra, me dijo que lo que vos viviste no tiene cura. Yo tengo que aprender a vivir con lo que paso, no lo puedo dejar atrás porque es algo que paso y me marcó.
Hoy hay lugares donde hay mucha gente, en esos lugares yo no estoy. Cerca donde yo vivía hay un mercado, el dueño a los pocos días me cruzo y me dijo yo creo en vos, yo sé que no fuiste nada, y tenes las puertas de mi mercado abierta. De esa gente yo no me olvido.
En lo laboral, primero tengo que esperar la sentencia quede firme. Desde el Ministerio tienen que hacer una resolución, si tengo que volver a dar clases o no. Si me dicen que si lo tengo que hacer, voy a sacar licencia. Yo tengo que vivir con la desconfianza de todo el mundo, yo en estas condiciones no puedo volver a trabajar. Yo necesito hacer algo de mi vida, no puedo vivir mi vida de óseo.
Yo con mi hijo ahora hago una vida normal, pero esto llevo un proceso el cual tuvimos que afrontar. Trato de disfrutar al máximo el tiempo que paso con él.
No tuve contacto con nadie más de los docentes, como me secuestraron el celular perdí todos los contactos.
Yo con la causa nueva busco que se hagan cargo de los golpes, de los daños que provocaron, todo según lo marca la ley. Después iremos contra todos los que se prestaron a este circo. Hay una lista de 25 personas que fueron a realizar una falsa denuncia. ME han hecho un daño muy grande, yo no puedo rehacer mi vida así nomás”.
Compartinos tu opinión