Es muy natural recurrir a las redes sociales para intentar resolver problemas que tenemos con empresas tales como bancos, aerolíneas y agencias de viaje.
Además, la pandemia de COVID-19 provocó que muchas de estas empresas aprovecharan para cortar la atención personal y telefónica, provocando un verdadero caos.
Los estafadores, que saben aprovechar bien las oportunidades, están de fiesta; se arman una cuenta trucha en redes sociales, le ponen una foto de perfil que representa a una empresa, le ponen un nombre tipo «Empresa pirulito atención al cliente«.
Luego buscan gente que esté dialogando por las redes con la empresa de verdad y se meten en la conversación amablemente ofreciendo ayuda, obviamente simulando ser del servicio al cliente de esa empresa.
Hola, buenas tardes, dejanos tu número telefónico de contacto un asesor personal se pondrá en comunicación, desde ya muchas gracias por utilizar nuestros servicios.
Su maligno objetivo es obtener datos personales, claves, números de tarjeta de crédito, confundir a la gente para que acepte un DEBIN, etc., todo lo cual puede terminar en que sufras serios perjuicios y/o pérdida de tu dinero.
El otro día nos contactó uno que simulaba ser del banco BBVA, le seguimos la conversación al principio como para ver qué hacía, pero después lo bloqueamos y nos olvidamos del tema.
Unas horas después, la gente de redes sociales del banco BBVA (de verdad) se metió en la conversación para advertirnos de esa situación:
Yo diría que, directamente, vale para estos contactos lo mismo que decíamos sobre los correos electrónicos y los llamados que reciben de los bancos:
Cuídense, fíjense quién les está escribiendo, verifiquen si están en contacto con una cuenta oficial.
Cuiden su información y sus datos personales.
Compartinos tu opinión