El CAPS 1 de Río Grande presta un servicio esencial para un vasto sector de la ciudad y desde el miércoles pasado tiene resentido su funcionamiento sin que los funcionarios responsables hayan tomado medidas para corregir la situación.
El histórico centro periférico es escenario del malestar de los pacientes que cuentan con turno y cuando llegan se encuentran con que no van a ser atendidos.
Unas cincuenta personas se encontraban esta mañana esperando en el lugar por alguna solución y una de ellas brindó su testimonio angustiado para los micrófonos de ((La 97)) Radio Fueguina.
La irresponsabilidad de los funcionarios y la ausencia masiva de los administrativos ha dejado sin cobertura la recepción de la demanda y son los médicos y enfermeros los encargados de atender a los pacientes que llegan. “Hacemos lo que podemos”, confiesan ante los reclamos lógicos.
Nadie da respuesta
Desde las 6 de la mañana, la llegada de vecinos fue incesante y muchos, se retiraron ofuscados por la imposibilidad de obtener turnos de atención. Los que contaban con turnos, padecen las demoras propias de la falta de personal en la dependencia sanitaria.
La vecina consultada, en contacto con Radio Fueguina, precisó que “nadie nos da una respuesta, los médicos hacen lo que pueden. Vivo hace 34 años en esta provincia y lo que está pasando hace dos años no lo vi nunca”.
Claramente, el ausentismo sigue siendo un grave problema en la administración pública provincial y ningún funcionario se hace cargo al menos para paliar las graves consecuencias que acarrean y dejan caer sobre la comunidad.
No es para nada razonable que en un lugar donde el servicio de atención al público resulta altamente crítico, (el CAPS 1 de Río Grande es un ejemplo clave de ello) no se tomen los recaudos para evitar que el ausentismo injustificado altere la prestación, y ya hayan transcurrido tres días en la misma situación.
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