Juan Pablo “Juanpi” López tenía 17 años y falleció el 28 de abril de 2025, alrededor de las 22:30, tras un siniestro vial ocurrido sobre la Ruta Nacional N°3, a la altura del Puente del Río Pipo, en Ushuaia. El adolescente viajaba como acompañante en una camioneta Volkswagen Amarok que se desbarrancó, mientras que el conductor, Ciro Hastosqui, de 19 años, fue hallado con vida y trasladado al hospital.
A casi diez meses del hecho, el cuerpo del joven continúa judicializado, una situación que profundiza el dolor de su familia y vuelve a poner en discusión los tiempos de la Justicia en causas por muertes en el tránsito. Así lo expresó su padre, Sergio López, quien describió el impacto emocional de no poder cerrar el proceso de despedida. “Es un peregrinar diario. No poder cerrar este proceso es un dolor enorme para cualquier familia que perdió un hijo”, manifestó.
Según explicó, la demora está vinculada a la complejidad de la causa, en la que se investigan posibles responsabilidades múltiples. “Hay una empresa, hay un vehículo prestado y hay antecedentes del conductor. Todo eso forma parte de una cadena que todavía se está analizando”, afirmó. En ese marco, fue contundente al referirse a lo ocurrido: “A mi hijo le quitaron la vida. No fue un accidente inevitable, fue una imprudencia grave”.
El padre del adolescente sostuvo que el vehículo circulaba a una velocidad excesiva, lo que habría provocado el impacto contra un cartel de señalización y el posterior desbarranco. “Si se hubiera respetado la velocidad, esto no pasaba. Yo pasé por ese lugar muchas veces. Para que ocurra lo que ocurrió, venían a una velocidad muy alta”, expresó.
Si bien reconoció que los procesos judiciales tienen sus tiempos, reclamó mayor celeridad para evitar que las familias atraviesen esperas que calificó como injustas. “Yo sé que a mi hijo no lo voy a recuperar, pero no quiero que esto le pase a nadie más. Busco justicia, no venganza. Que se cumpla lo que está escrito en la ley”, remarcó.
El caso de Juan Pablo López se suma a otros siniestros viales registrados en Ushuaia, donde las familias denuncian demoras prolongadas y dificultades para avanzar en el duelo. En todos ellos, el reclamo se repite: justicia, responsabilidad al volante y procesos judiciales más ágiles que no extiendan indefinidamente el dolor.
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