Desde febrero de 2026 regirá una nueva suba en el servicio de gas para usuarios residenciales en todo el país. El Gobierno confirmó que el incremento promedio nacional será del 16,86%, con variaciones según zona y nivel de consumo. La explicación oficial apunta a ordenar el esquema de actualización para que, cuando llegue el invierno y crezca la demanda, las boletas no tengan incrementos bruscos.
De cuánto será el impacto en las facturas
Según las estimaciones oficiales, el aumento se traducirá en subas mensuales que, dependiendo de la categoría del usuario, se ubicarán entre $960 y $11.900 a partir del mes próximo.El impacto no será uniforme y se distribuye así:
- La categoría residencial más numerosa, R1, reúne el 42% de los usuarios (casi 4 millones de hogares) y tendría aumentos de $3.000 o menos.
- Alrededor de 1 de cada 5 usuarios vería una suba menor a $1.000.
- En las primeras cuatro categorías residenciales (que concentran cerca del 70% de los usuarios de gas del país), los incrementos promedio irán de $960 a $6.400.
- Para el 30% restante, correspondiente a los hogares de mayor consumo, las subas promedio se moverán entre $2.900 y $11.300.
Qué factores explican la suba, según el Gobierno
El Ejecutivo atribuyó el ajuste de febrero a una combinación de componentes que impactan en la tarifa final:
- La cuota mensual de la Revisión Quinquenal Tarifaria.
- Un mecanismo de actualización mensual que sigue la inflación (IPIM + IPC), para que los valores no queden retrasados.
- La aplicación del esquema de subsidios energéticos focalizados (SEF).
- La unificación del precio del gas durante todo el año, que genera un incremento más marcado en febrero, un mes de bajo consumo.
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