La dificultad para conseguir financiamiento continúa siendo uno de los principales obstáculos para las pequeñas y medianas empresas del país. Según el Indicador de Competitividad y Acceso al Financiamiento (ICAF) 2025, elaborado por FinanCAME, el 66,9% de las Pymes no logró acceder a ningún tipo de crédito en los últimos meses.
El informe advierte que la falta de capital inicial, la incertidumbre macroeconómica y las exigencias del sistema financiero tradicional dejaron a dos tercios de las empresas sin posibilidad de financiarse durante el último semestre de 2025. A esto se suma que el 50% enfrenta requisitos considerados difíciles o imposibles de cumplir.
En paralelo, comienzan a consolidarse con fuerza modelos alternativos no bancarios, que buscan adaptarse mejor a las necesidades reales del entramado productivo. El financiamiento que incluye fintech, factoring y leasing registró un crecimiento interanual del 84% y actualmente supera los 11 billones de pesos, de acuerdo a datos corroborados por la Agencia Noticias Argentinas.
Las encuestas oficiales también revelan que más de la mitad de las Pymes desconoce las opciones disponibles por fuera del crédito bancario. El desconocimiento de herramientas del mercado de capitales supera el 56% a nivel país y es aún mayor entre emprendedores.
El diagnóstico coincide con estadísticas del Banco Central, que ubican al acceso al crédito y a su baja intensidad como factores críticos para la sostenibilidad de las empresas. Plazos cortos, montos insuficientes y procesos burocráticos extensos siguen generando un cuello de botella que impacta directamente en la operatoria diaria.
Nuevos complementos al sistema financiero
Frente a este escenario, surgen soluciones de financiamiento no bancario que apuntan a ofrecer mayor agilidad y adaptación a la dinámica de las Pymes. Estos modelos se basan en sistemas de scoring que evalúan la solvencia del pagador, permitiendo que pequeñas empresas y proveedores accedan a condiciones similares a las de grandes compañías.Entre las principales ventajas se destacan la posibilidad de obtener liquidez en menos de 24 horas, monetizar únicamente el monto necesario y pagar tasas solo por el tiempo efectivamente utilizado. Además, estas plataformas permiten gestionar pagos a terceros e integrar a proveedores dentro de un mismo ecosistema financiero.
Una de las alternativas que gana espacio es RedMagister, una billetera digital orientada a financiar capital de trabajo sin recurrir al crédito bancario tradicional. A través de su plataforma, las empresas pueden monetizar cuentas por cobrar —como cheques, facturas, órdenes de compra o contratos adjudicados— de manera flexible, sin generar deuda y sin depender del historial crediticio.
“El crédito tradicional hoy no responde a los tiempos ni a las necesidades de las Pymes. Nuestro modelo parte de entender el flujo real del negocio: transformar ventas en liquidez inmediata y mejorar las condiciones de toda la cadena de valor”, explicó Augusto Ercole, CEO de RedMagister.
De esta manera, las soluciones digitales de financiamiento no bancario se consolidan como uno de los principales motores de transformación del ecosistema productivo argentino.
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