El texto final de la reforma laboral ya llegó al Senado con cambios de último momento y una definición que sacudió al mundo fintech: las billeteras virtuales quedaron afuera como opción para cobrar salarios, tras pedidos puntuales del sector bancario y cámaras empresarias.
Aunque en la discusión previa se analizaba habilitar a los proveedores de servicios de pago como alternativa para el cobro de haberes, la versión definitiva descartó esa puerta y volvió a concentrar el esquema en las entidades tradicionales.
La exclusión quedó plasmada en el artículo 35 del proyecto, que determina que las remuneraciones en dinero deberán pagarse —bajo pena de nulidad— únicamente mediante acreditación en una cuenta a nombre del trabajador en una entidad bancaria o en una institución de ahorro oficial. Con esa redacción, las billeteras virtuales quedan directamente fuera del circuito salarial.
Desde los bancos argumentaron que no quieren que las fintech sumen un rol que hoy está reservado a las entidades bancarias en materia de pago de sueldos. Del lado de las billeteras, la expectativa era ganar terreno en un mercado masivo, pero el texto final significó un revés inesperado.
En paralelo, sigue en pie la intención de Mercado Pago de avanzar con su plan para transformarse en banco, un paso que le permitiría ampliar el abanico de servicios. Sin embargo, la influencia del sistema financiero tradicional volvió a hacerse sentir y, al menos en esta etapa de la reforma, inclinó la balanza.
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