La Plaza Almirante Brown incorporó un nuevo símbolo para la memoria colectiva de la ciudad: una escultura dedicada a Walter Buscemi. El descubrimiento de la pieza se realizó el viernes, en un acto que buscó poner en valor a uno de los artistas que mejor supo retratar, con música e identidad, la vida en la isla.
Durante la ceremonia, el intendente Martín Perez sostuvo que Río Grande tenía una deuda pendiente con el artista y que este emplazamiento apunta a saldarla con un reconocimiento “real y verdadero”. En esa línea, señaló que el monumento no solo es un homenaje, sino también una forma de mantener vigente su legado para las generaciones que crecen y se forman en la ciudad.
La obra fue realizada íntegramente a nivel local, en los talleres del Museo Municipal Virginia Choquintel, con participación de jóvenes creadores riograndenses. Además, familiares y personas cercanas al músico acompañaron el proceso, aportando miradas y detalles que ayudaron a construir una representación con fuerte anclaje afectivo y comunitario.
En su mensaje, el jefe comunal también reflexionó sobre el sentido de pertenencia en un territorio conformado por familias llegadas desde distintos puntos del país. Remarcó que ese vínculo con la tierra se consolida cuando hay referentes que eligen quedarse, proyectar su vida aquí y transformar esa elección en identidad y cultura compartida.
El encuentro incluyó, además, un repaso por la huella que dejó su repertorio, con menciones a la canción El Fueguino, que con el tiempo se volvió infaltable en actos escolares y celebraciones oficiales vinculadas a la historia local. Con la escultura ya instalada en el espacio público, el reconocimiento se convierte en un gesto hacia su familia y hacia toda la comunidad, y reafirma la decisión municipal de preservar la memoria regional y promover el arte con sello fueguino.
Compartinos tu opinión