El productor ganadero y propietario de la tradicional cadena de carnicerías El Príncipe, Alejandro Alonso, trazó un panorama realista sobre la situación del sector cárnico en Tierra del Fuego. En un contexto donde el consumo se mantiene gracias al esfuerzo diario, el empresario fueguino aseguró que la rentabilidad cayó fuertemente, aunque destacó la continuidad del trabajo y el compromiso con la calidad como pilares para sostener el vínculo con los consumidores.
“El flujo de gente se mantiene, hay movimiento en los locales, pero eso no refleja el negocio real. Mantenemos el circuito a fuerza de precio, de oferta y de atención. La rentabilidad se vino abajo, pero seguimos trabajando para no dejar de pagar a los proveedores ni los aportes”, expresó en diálogo con Info 3 Noticias.
Rotar, vender y resistir: las claves del momento
Alonso explicó que la estrategia para sostener la actividad ha sido mantener la rotación constante de mercadería, priorizando el volumen antes que el margen de ganancia.“Hay días que los locales están llenos, pero eso no quiere decir que sea rentable. Hoy el negocio se sostiene porque seguimos moviendo mercadería, no porque ganemos más”, afirmó.Según el empresario, el comportamiento del consumidor también se transformó drásticamente en los últimos años.
“Se terminó el gran asado del sábado con diez amigos. Hoy la gente compra lo justo y necesario. El bolsillo marca todo”, observó.Pese a las dificultades, destacó que El Príncipe mantiene su liderazgo en el mercado local, respaldado por casi tres décadas de trayectoria.
“Hace 27 años que estamos en este rubro y seguimos invirtiendo en la provincia. Lo que vendemos es calidad, cercanía y atención personalizada. El cliente sabe que puede venir, hablar con su carnicero, pedirle que le guarde algo o que le corte como le gusta. Eso no lo reemplaza nadie”, remarcó.
Las Fiestas, una oportunidad de alivio
Con la mirada puesta en las celebraciones de fin de año, Alonso se mostró moderadamente optimista.“La Navidad y el Año Nuevo siempre se festejan, y el que mantenga precios razonables va a trabajar bien. El que se exceda, no. La gente sabe cuidar su bolsillo y premia al que la respeta”, sostuvo.Adelantó que se espera buena demanda de cordero y lechón, aunque aclaró que “ya no es como antes, cuando el 1° de enero no te alcanzaba la mercadería; hoy puede sobrar algo, pero igual se vende”.
Compromiso con la producción local
El empresario reafirmó su compromiso con la ganadería fueguina y la integración productiva regional.“Nosotros compramos la hacienda local y también desarrollamos un sistema de engorde en Trelew, con animales de Tierra del Fuego. Lo hacemos para mejorar la rentabilidad y evitar pérdidas en invierno, cuando las condiciones climáticas son duras. Pero el corazón del negocio sigue estando acá”, destacó.Con 30 años de trayectoria y una mirada que combina realismo y esperanza, Alejandro Alonso resume el sentir de muchos comerciantes fueguinos: perseverar, adaptarse y sostener la confianza del cliente.
“Si llegamos a fin de año sin haber tenido que sacar un crédito para pagar deudas, entonces no fue un mal año. Lo importante es seguir, y eso hacemos todos los días”, concluyó.
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