Al comenzar 2026, alrededor de 1.000 trabajadores contratados a plazo fijo en la industria electrónica de Tierra del Fuego quedaron sin cobertura laboral, luego de que no se renovara el acuerdo que había funcionado como contención frente a despidos durante gran parte de 2025.
El entendimiento, que había sido firmado en mayo entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y las empresas nucleadas en AFARTE, tenía como objetivo amortiguar el impacto de la caída del consumo y preservar los puestos de trabajo en un contexto recesivo. Sin embargo, el convenio perdió vigencia el 31 de diciembre y no fue prorrogado, dejando sin respaldo formal a los contratos temporarios.
Un contexto que agrava el escenario
La situación se ve profundizada por el nuevo esquema económico nacional. Desde este mes rige la desgravación total para la importación de teléfonos celulares, lo que expone a las plantas locales a competir con productos extranjeros sin los mecanismos de protección que durante décadas acompañaron al régimen industrial fueguino.Desde la UOM Río Grande explicaron que la falta de definiciones concretas impidió sostener la continuidad de esos vínculos laborales y señalaron que, pese a las gestiones ante las empresas y el gobierno provincial, no surgieron propuestas que permitieran evitar el vencimiento de los contratos.
En tanto, desde AFARTE remarcaron que el debate sobre la competitividad debería enfocarse en reducir los costos estructurales del país —como impuestos, logística y financiamiento— y no en recortar empleo. Aun así, reconocen que el primer impacto del ajuste terminó recayendo sobre el sector más frágil del entramado productivo: los trabajadores temporarios.
Un problema que trasciende a las fábricas
El conflicto no se limita al ámbito fabril. La electrónica explica más del 30% del Producto Bruto Interno provincial y sostiene, de manera directa o indirecta, a unas 18.000 familias en Tierra del Fuego. Por eso, la pérdida de estos primeros puestos se interpreta como una señal de alerta sobre una posible transformación profunda del modelo productivo de la isla.Con una fuerte integración a la cadena automotriz nacional y al comercio local, la evolución de este proceso será clave para el conjunto de la economía regional en los próximos meses. Por ahora, el sector transita un escenario marcado por la incertidumbre, la falta de acuerdos y el temor a que el impacto continúe expandiéndose.
Compartinos tu opinión