En un año atravesado por la crisis económica y la caída de recursos nacionales, la Legislatura provincial se prepara para discutir uno de los temas más trascendentes de su agenda: la reforma de la Constitución de Tierra del Fuego. Desde el oficialismo remarcaron que no se trata de una modificación integral de la Carta Magna, sino de una actualización puntual de artículos considerados clave.
El legislador Federico Greve defendió la iniciativa y buscó despejar cuestionamientos. “Voté la ley de la reforma”, afirmó, y aclaró de manera contundente: “Se reforman 60 artículos de 205, no se reforma toda la Constitución”. En ese mismo sentido, respondió a uno de los ejes de debate público al señalar: “No hay ningún artículo que hable de la reelección del gobernador”.
Según explicó, la propuesta apunta a revisar aspectos institucionales que, a su entender, requieren modernización. Entre ellos mencionó “el instituto del Consejo de la Magistratura, del fiscal de Estado, los cargos vitalicios, la reelección indefinida de los legisladores, el gasto público… todo eso hay que revisarlo”. Para el parlamentario, el contexto social también empuja a esta discusión: “Me parece que es el momento porque hay un cambio de era”.
Greve vinculó la reforma con la necesidad de fortalecer la calidad institucional y recuperar confianza, especialmente en el sistema judicial. Sostuvo que deben generarse mecanismos más sólidos de control y selección, y advirtió que existe “un descreimiento también hoy con la justicia”. En ese marco, la reforma constitucional aparece como uno de los debates estructurales más relevantes del año legislativo, más allá de la coyuntura económica y las urgencias presupuestarias.
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