Un vecino de Tierra del Fuego presentó ante la Legislatura provincial una iniciativa particular para modificar el reglamento interno de la Cámara e incorporar la lectura del Padre Nuestro al comienzo de las actividades legislativas.
La propuesta fue impulsada por Walter Daniel Báez y plantea que, antes del inicio de las tareas diarias, se destine un momento de reflexión inspirado en las enseñanzas de Jesucristo y en el compromiso asumido por los legisladores al jurar por los Santos Evangelios al inicio de sus mandatos.
En la presentación, el autor sostiene que la oración del Padre Nuestro representa una herramienta espiritual que puede contribuir a fortalecer el compromiso con el prójimo y favorecer un clima de respeto y armonía durante los debates parlamentarios.
Asimismo, hace referencia a los mandamientos bíblicos vinculados al amor a Dios y al prójimo, señalando que esos principios constituyen la base de los valores que deberían orientar el servicio público.
Entre los fundamentos del proyecto, Báez afirma que una breve pausa al inicio de cada jornada podría ayudar a recordar el sentido ético de la función pública, promoviendo la empatía y el bienestar común entre quienes desempeñan tareas en el ámbito legislativo.
El impulsor de la iniciativa aclaró además que la lectura del Padre Nuestro tendría carácter voluntario y que se trataría de un espacio de recogimiento personal, con el objetivo de respetar la libertad de culto y evitar la imposición de creencias religiosas sobre trabajadores o legisladores de distintos credos.
Según sostiene la propuesta, la práctica también contribuiría a preservar tradiciones y valores que forman parte de la identidad cultural y espiritual de la comunidad, invocando sabiduría y guía para quienes tienen la responsabilidad de representar a la ciudadanía.
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