El secretario general de ASIMRA seccional Patagonia, Javier Escobar, expresó su preocupación por la circulación de un documento atribuido a Mirgor que contempla una serie de modificaciones en las condiciones laborales, entre ellas la implementación de un banco de horas, cambios en los convenios colectivos, reducción de beneficios y la revisión de la representación sindical. El dirigente sostuvo que las empresas buscan avanzar con una reforma laboral de hecho y aseguró que desde el gremio no aceptarán retrocesos en materia de derechos.
En diálogo con FM La Isla, Escobar afirmó que no se trata de un caso aislado y aseguró que otras compañías del sector también impulsan propuestas similares. “Hay varias empresas que están empezando a instalar lo que es la propia reforma laboral. Ya no se esconden detrás de términos jurídicos, ahora lo ponen sobre la mesa y son claros con lo que quieren”, sostuvo.
El dirigente cuestionó además el discurso que responsabiliza a los sindicatos por las dificultades del sector y señaló que existe una intención de debilitar la organización gremial. “Nunca se escucha hablar mal de las empresas. Necesitan un trabajador esclavo, con una conciencia esclava, donde tener trabajo signifique entregar todos los derechos”, afirmó.
Respecto a la posibilidad de implementar jornadas reducidas o sistemas de compensación horaria, Escobar fue categórico. “Nosotros no vamos a ceder ni a avanzar con ningún punto de negociación que implique pérdida de derechos. Vamos a ir hasta el fondo”, advirtió.
Uno de los aspectos que más preocupa al sindicato es la posibilidad de establecer un banco de horas orientado a reducir el pago de horas extras. “Si es un banco de horas sin pagar una hora extra y únicamente para beneficio de la empresa, obviamente que no. Ese no es el camino”, remarcó.
En cuanto al escenario industrial, Escobar aseguró que la situación es “gravísima” y sostuvo que las modificaciones productivas aprobadas en la provincia provocaron una disminución de mano de obra. “Se quitó casi un 30 por ciento de empleo local porque ahora los productos ingresan con más componentes y requieren menos trabajo en Tierra del Fuego”, indicó.
El titular de ASIMRA también se mostró pesimista respecto del futuro inmediato. “Salida no le vemos. La situación es muy complicada y las decisiones políticas que se tomaron impactan de lleno en la industria fueguina”, señaló. Asimismo, cuestionó la falta de controles sobre el ingreso de mercadería al país y denunció que el contrabando afecta no sólo a celulares, sino también a electrodomésticos. “No hay una voluntad política de controlar”, manifestó.
Sobre las negociaciones salariales, indicó que las empresas tienen herramientas para dilatar los acuerdos y aseguró que incluso podrían buscar un conflicto gremial. “Están sobrestockeados y una medida de fuerza también les sirve para justificar situaciones con proveedores y evitar otros costos”, afirmó.
Finalmente, Escobar valoró la búsqueda de nuevas inversiones para la provincia, aunque expresó su preocupación por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). “Ojalá se pongan en marcha nuevos proyectos, pero nos preocupa el RIGI porque plantea beneficios extraordinarios y mano de obra de afuera. Esperamos que cualquier iniciativa se acople al subrégimen industrial”, concluyó.
Compartinos tu opinión