En Tucumán, durante la vigilia por el Día de la Independencia, el presidente Javier Milei encabezó un acto en la Casa Histórica y aprovechó el escenario para marcar el comienzo de lo que definió como una nueva etapa de su Gobierno, centrada en el impulso de reformas clave en el Congreso.
El mandatario estuvo acompañado por ministros, legisladores oficialistas y una docena de gobernadores aliados, a quienes les agradeció públicamente el respaldo político brindado durante su gestión. “Contamos con su apoyo”, expresó al dirigirse a los mandatarios provinciales presentes.
La convocatoria reunió a Alfredo Cornejo, de Mendoza; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Marcelo Orrego, de San Juan; Gustavo Sáenz, de Salta; Raúl Jalil, de Catamarca; Carlos Sadir, de Jujuy; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Rolando Figueroa, de Neuquén; Ignacio Torres, de Chubut; Claudio Vidal, de Santa Cruz; Leandro Zdero, de Chaco; y Osvaldo Jaldo, anfitrión del acto en Tucumán.
En su discurso, Milei vinculó la presencia de los gobernadores con el espíritu del Pacto de Mayo, firmado dos años atrás en el mismo lugar. Según sostuvo, aquel acuerdo tuvo como objetivo devolver autonomía a las provincias y liberar sus capacidades productivas, luego de años de centralismo político y económico.
El Presidente también realizó un balance de su administración y llamó a “renovar los votos” de ese pacto político. En ese marco, afirmó que el oficialismo cuenta no solo con el mandato social, sino también con los proyectos necesarios y la posibilidad de construir mayorías parlamentarias para avanzar con su programa de reformas.
Entre las prioridades legislativas mencionó los cambios al Régimen de Zona Fría, con el argumento de terminar con subsidios generalizados y orientar la asistencia hacia quienes realmente la necesitan. También incluyó modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal, la reforma política con eliminación de las PASO y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, con la intención de prohibir la emisión monetaria destinada a financiar al Estado.
A esa agenda sumó el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y el denominado super-RIGI, una iniciativa pensada para promover grandes inversiones. En ese punto, mencionó como ejemplo una posible inversión privada superior a los 1.200 millones de dólares para la construcción de un nuevo reactor nuclear en el país.
Frente a los gobernadores, Milei pidió acompañamiento para concretar lo que calificó como un punto de inflexión en la Argentina. “Tenemos la oportunidad, tras décadas de extravío, de enderezar el rumbo hacia un futuro mejor para nosotros y para nuestra descendencia”, sostuvo.
El acto también tuvo presencia de referentes del oficialismo en el Congreso, entre ellos el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. En cambio, la ministra Patricia Bullrich no asistió por motivos personales.
Otra de las figuras presentes fue la vicepresidenta Victoria Villarruel, en medio de la tensión interna con el Presidente luego del reencuentro que ambos habían mantenido en Rosario durante el acto por el Día de la Bandera. Tras la ceremonia, Villarruel remarcó que la fecha patria debía estar por encima de las diferencias políticas.
Consultada por una eventual candidatura presidencial en 2027, la vicepresidenta respondió que le gustaría ser una persona que sirva a los argentinos “con decencia, honestidad y profundo patriotismo”.
Luego del acto en Tucumán, Milei regresó de inmediato a Buenos Aires para participar este jueves por la mañana del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana, como parte de las actividades oficiales por el 9 de Julio.
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