El director ejecutivo de Industria y Desarrollo, Diego Coatz, advirtió sobre el complejo escenario que atraviesa actualmente la industria argentina y alertó por la caída sostenida de la actividad, la pérdida de empleo formal y el impacto de la crisis internacional sobre el sector productivo nacional.
El economista sostuvo que, pese a algunos indicadores positivos registrados en marzo, la tendencia general continúa siendo negativa y adelantó que abril volvería a reflejar una retracción en distintos sectores industriales.
“La actividad viene en caída con sectores muy golpeados y con un empleo que, si uno suma el directo y el indirecto, está casi 75 mil puestos abajo que hace un año. Estamos hablando de que se pierden nueve empleos por hora”, afirmó.
Coatz explicó que la utilización de la capacidad instalada industrial se mantiene por debajo del 60%, ubicándose actualmente en torno al 59,8%, un dato que refleja el bajo nivel de producción en gran parte de las fábricas del país.
Además, señaló que en el último año ya se perdieron alrededor de 42 mil puestos industriales formales y remarcó que el sector todavía se encuentra muy lejos de los niveles de actividad registrados en años anteriores.
“Desde febrero del año pasado cayó 4% y todavía está más de 10% abajo de los niveles de 2022 y también de 2017. Más allá de esta mejora de marzo, los números son malos”, sostuvo.
Según explicó, los primeros datos vinculados a sectores como la construcción, la industria automotriz y la producción de cemento ya anticiparían un nuevo retroceso para abril.
“La situación es preocupante”, resumió.
El especialista también alertó sobre el deterioro estructural del mercado laboral y consideró que la pérdida de empleo formal impacta directamente sobre la clase media argentina.
“Argentina está entrando en la trampa latinoamericana, donde el sector informal de la economía, con menos salarios, menos productividad y menores ingresos, se va comiendo como Pacman al sector formal”, describió.
“El sector formal, que básicamente es el que genera una clase media más importante, se viene achicando fuertemente”, agregó.
Pese al escenario adverso, Coatz destacó que Argentina todavía mantiene capacidades industriales estratégicas en áreas como la metalmecánica, la industria automotriz, autopartista, farmacéutica, nuclear y satelital. Sin embargo, reconoció que durante los últimos años cerraron más de 3 mil industrias y se destruyeron más de 100 mil empleos.
El economista también vinculó la crisis local con el contexto económico internacional y advirtió sobre el impacto de la sobreproducción china en los mercados emergentes.
“Es un mundo súper complicado, donde hay sobreproducción y esa sobreproducción que no se puede vender a países que hoy están defendiendo sus mercados, como Estados Unidos o Europa, viene a nuestra región a precios de remate”, explicó.
En ese sentido, aclaró que Argentina depende fuertemente de las importaciones en distintos rubros industriales y tecnológicos.
“Podemos producir apenas entre el 10 y el 15% de lo que importamos. Los bienes de capital, productos electrónicos y partes digitales, casi todos son importados”, detalló.
Finalmente, Coatz insistió en que uno de los principales desafíos económicos continúa siendo recuperar el crecimiento productivo y generar condiciones que permitan sostener el empleo formal.
“La estabilidad macroeconómica y el orden fiscal son importantes, pero estos equilibrios todavía no son sustentables y se están dando sin crecimiento”, concluyó.
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