El 21 de agosto del 2014 la ciudad de Rio Grande se vio conmovida por un voraz incendio que tuvo lugar en un edificio de Chacra II. En aquella oportunidad el fuego se inició de manera intencional sobre maquinarias y herramientas de carpintería que habían sido acopiadas por un vecino de planta baja en el palier.
En cuestión de minutos, el humo ya había tomado toda la estructura. La más perjudicada en primera instancia fue una familia del tercer piso del edificio ubicado en Isla de los Estados 823, de apellido Gallardo, quienes quedaron aislados en su departamento y a los gritos pedían ser auxiliados. Un policía arriesgo su vida al subir a una escalera que quedaba corta. Por ello, se colgó de una venta y con una mujer en sus hombros procedieron a rescatar a una joven cubierta de hollín y con un evidente ataque de nervios.
El rescate prosiguió y como resultado del mismo, 14 personas debieron ser trasladas al Hospital Regional Río Grande y a otros centros de atención de carácter privados porque el nosocomio no daba abasto para atender a quienes habían sobrevivido al incendio.
Pero… ¿Cómo continuaron estas familias?
Nadie se preguntó cómo continuaron con sus vidas estas familias, que en cuestión de minutos perdieron todo lo que tenían.
Beatriz es la propietaria del departamento ubicado en el tercer piso, en donde su sobrina salió por la ventana y fue rescatada por el heroico Policía. Ella nos relató que “yo recién me mude hace un mes con mi hijo de tres meses, aun continuo peleando con Camuzzi para que me coloquen el medidor. Yo vivo en una habitación con mi hijo y nos calefaccionarnos con un caloventor. Para comer y bañarnos tenemos que ir a la casa de amigos o de familiares que nos continúan ayudando”.
Sobre los trabajos que debieron hacer después del incendio comentó “tuvimos que hacer la reconexión de la electricidad y del gas desde cero, y nos tuvimos que adecuarlo a las nuevas leyes de seguridad. Nosotros no tuvimos ayuda de nadie, ya que a mi hermano lo tuvieron que derivar a Buenos Aires producto del incendio”.
Otro de los vecinos que reside en lugar hizo referencia que solamente desde el Municipio de la ciudad se acercaron a ayudarlos. La ayuda consistió en pagarles dos meses de alquiler para que puedan refaccionar sus departamentos y volver. En relación desde el Instituto Provincial de la Vivienda nadie se acercó a colaborar, solo ofrecieron arreglar la escalera que se vio fuertemente afectada, pero ellos deberían devolver ese dinero a través de una financiación.
Nuñez uno de los vecinos que colabora en la reconstrucción de la escalera dijo “cada cual debió arreglar su departamento como pudo, debieron hacer las instalaciones de nuevo, lavar las paredes y pintar. Realmente esto nos salió caro, pero tuvimos que afrontarlos solos. Para que nos realicen la reconexión de los servicios tuvimos que llorar la carta a las diversas instituciones”.
Para finalizar puntualizó en que “la Presidente del barrio fue la única que se acercó a darnos algo, ella nos dio pintura, pero esa pintura de la donamos a la mujer del tercer piso. Desde la provincia no recibimos nada, ni siquiera se acercaron a preguntarnos qué era lo que necesitábamos, nos arreglamos solos”.
Desidia total a dos años
Al parecer este incendio no sirvió para que los vecinos que residen en departamentos tomen conciencia, ya que es habitual que los palier se transformen en depósitos. Escaleras de emergencias que jamás pudieron hacerse por su elevado costo, o simplemente por existir diferencias entre todos los vecinos de un mismo edificio sin mirar el bien común.
La grúa hidráulica jamás llego, por diversas excusas o por falta de dinero destinado para algo tan importante que puede ser útil en otras situaciones aparte de un incendio domiciliario.
Muchos riograndenses colaboraron con una colecta realizada por un vecino, pero finalmente los fondos se utilizaron para otras cuestiones, menos para lo que se apelaba.
Se vieron perjudicadas varias familias, y salieron a luz muchas falencias, pero ninguna de ellas pudo ser solucionada a lo largo de dos años, al parecer los intereses están puestos en otros lugares y no en la seguridad de la vida de los demás.
Compartinos tu opinión