Luis Navarro es el propietario de la vivienda que fue devorada por el fuego durante la tarde de este miércoles. La misma se encuentra ubicada en la calle Keninek 26, la cual era una propiedad que había heredado de su padre.
En el momento de registrarse el ígneo Navarro se encontraba trabajando, pero en su vivienda se encontraba una familia que había llegado a la ciudad hace muy poco tiempo. La familia se encuentra compuesta por un un matrimonio, un nene de 5 años y una niña de 8 años.
El fuego comenzó en la habitación, y se propago rápidamente al entretecho, donde termino consumiendo toda la vivienda en cuestión de minutos.
Navarro muy conmovido expresó “doy gracias a Dios, porque esto fue una desgracia con suerte, ya que solamente fueron daños materiales. La familia se encuentra bien, solo están internados en observaciones”.
La familia no supo explicarle cual fue el origen del incendio, solo saben que comenzó en la zona de un calorama. “Ellos no me supieron decir si el calorama falló o si algo calló sobre el mismo”.
Navarro junto a la familia que hospedaban han perdido todas sus pertenencias “solo nos quedamos con lo puesto. Están revisando todo y no se puede rescatar nada, quedo todo carbonizado”.
Esperanzando expresó “voy a salir adelante, como siempre trabajando. Esta casa era una herencia de mis padres, de a poco lo fui remodelando y renovando”.
En relación a la familia que recién había llegado a la provincia comento que pasaron la noche en la Iglesia del barrio, en donde la parte superior de la misma hay una casa donde se encuentran alojados provisoriamente.
Para realizar cualquier tipo de donación se pueden comunicar al celular 15 55 59 84, que pertenece a Luis Navarro. O en el barrio Betel Pasaje C (entre las calles Karukinka y Kau)
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