Durante esta mañana varias personas que transitaron por la costanera de la ciudad, se percataron de un hecho vandálico que se produjo durante el transcurso de este fin de semana. A la estatua del Padre Zink le robaron los anteojos.
Desde el Municipio de Rio Grande manifestaron que “entristece que todavía no aprendemos a respetar a quienes se brindaron plenamente por este suelo. Una personalidad tan querida como el Padre Zink se merece el respeto de todos. Aún desde las pequeñas cosas”.
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