Mirta Mareco es una mujer reside en la calle Juan Manuel de Rosas, a escasos metros de la Escuela N°19 de la ciudad de Rio Grande. Desde hace 20 días se encuentra vivienda en una casa que no cuenta con el servicio de gas natural, debido a un corte del suministro efectuado por Camuzzi.
“Yo no sé porque me cortaron el gas, yo estaba cocinando y de repente veo que no tenía gas en la hornalla, y tampoco en los caloramas. Rápidamente llame al 0800 de emergencias de la empresa Camuzzi para que vengan a ver a que se debía. Antes de eso ellos me solicitaron que cierre las llaves de paso. Yo no me puedo agachar por la discapacidad que padezco, por tal motivo yo deje todos los artefactos en piloto” relató la mujer.
Cuando Camuzzi llegó al lugar percibió un fuerte olor a gas dentro de la casa de Mirta, por tal motivo y sin realizar las mediciones correspondientes. El trabajador le informó que “le sacaban el medidor hasta tanto no realice la instalación de nuevo”. A lo que Mirta le expresó al trabajador que “no me podes dejar sin gas”, el hombre le contestó: “señora yo no puedo hacer nada, yo solo cumplo con mi trabajo y además lo cuido”.
Esta situación ocurrió el pasado 10 de agosto, finalmente se descubrió que unos niños que jugaban en el lugar bajaron la llave de paso que se encuentra en el medidor. La propietaria de la casa se encuentra a cargo de una hija y un nieto, y solamente viven de su pensión, ya que su hija no posee trabajo.
Cabe señalar que realizar todas instalaciones nuevas en su vivienda tiene un monto de $35.000, con los cuales Mirta no cuenta, ya que en el último tiempo solicitó un préstamo para adecuar su vivienda a los problemas motrices que posee.
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