Los padres del colegio denuncian que los alumnos salen descompuestos, aunque reconocieron que no se trataría precisamente de una filtración de gas. Hoy la asistencia fue casi nula.
Se viven horas de malestar e incertidumbre en la escuela 21 de Río Grande, por supuestas filtraciones de gas, o como calificó una madre del establecimiento: “un olor extraño dentro de las aulas, que no necesariamente es específicamente gas”. La aclaración llegó luego de que personal de Defensa Civil y el propio jefe de bomberos de la Policía corroboraran que no hay pérdidas en las instalaciones.
“El problema es que los directivos no quieren reconocer que hay un olor extraño dentro de las aulas. Los niños salen descompuestos con dolor de cabeza, hay una nena internada y una madre que por estar acá reclamando en el horario escolar también está internada”, contó furiosa esta mañana una madre de la escuela.
Explicó que se reunieron con los directivos y redactaron un acta, pero eso tampoco trajo la calma esperada: “subimos y vimos que no hay matafuegos, que no hay mangueras, no hay nada; y los directivos lo único que nos dicen es que nos tenemos que retirar. Hicimos un acta con los directivos y quedamos en que nos iban a dar una copia, y ahora nos acaban de decir que no, porque si la queremos tenemos que ir a pagar un recibo en AREF para que nos den un acta que se hizo en una reunión de padres”.
De todas formas explicó de qué trataba lo acordado en la breve reunión: “la nota dice que dentro de 72 horas queremos una respuesta de parte de alguien del ministerio que nos diga qué es lo que pasa”. Insatisfecha con la respuesta dada siguió dando detalles del estado del establecimiento, según habrían constatado: “Tienen hasta llantas de autos en los pasillos de la escuela, bancos rotos tapando salidas de emergencia, la escuela se está cayendo a pedazos”, protestaron.
Según testigos, en la jornada de hoy apenas un grupo reducido de unos treinta alumnos asistió a clases, producto de esta situación.
Compartinos tu opinión