Un equipo de investigadores de la Universidad de Chile logró medir por primera vez la tasa de deslizamiento entre las placas de Scotia y Sudamericana en el segmento chileno de Tierra del Fuego, una zona de difícil acceso marcada por fiordos, glaciares y escasa infraestructura.
El estudio se centró en la Falla Magallanes-Fagnano, el principal accidente geográfico de la isla, que atraviesa territorio argentino y chileno de este a oeste y marca el límite entre ambas placas tectónicas. Según los resultados obtenidos mediante tecnología satelital GNSS (Sistema Global de Navegación por Satélite), las placas se desplazan horizontalmente a una velocidad promedio de 5,48 milímetros por año en el área analizada.
La tasa de deslizamiento constituye un dato clave para evaluar el potencial sísmico de una falla, ya que permite estimar la acumulación de energía y la posible ocurrencia de grandes terremotos. En este caso, el estudio indica que la falla se encuentra “bloqueada” hasta una profundidad promedio de 6,45 kilómetros, lo que implica que la energía elástica se está acumulando y podría liberarse en forma de sismo.
Aunque no es posible determinar cuándo podría ocurrir un evento de gran magnitud, antecedentes en el sector argentino de la misma falla registran terremotos importantes, como los ocurridos en 1949 (magnitudes 7.7 y 7.5) y en 1879 (entre 7 y 7.5).
Los investigadores destacaron que esta es la primera vez que se aplica tecnología GNSS para estudiar una falla en Chile, dado que tradicionalmente las mediciones se realizan directamente en terreno, algo complejo en esta zona austral. A diferencia de los sismómetros convencionales, el GNSS permite medir con precisión milimétrica el movimiento gradual de la corteza terrestre en el tiempo.
El trabajo representa un avance significativo en el monitoreo de fallas geológicas aisladas y abre nuevas posibilidades para la prevención y evaluación del riesgo sísmico en regiones remotas del extremo sur del continente.
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