La reforma laboral aprobada recientemente en el Senado de la Nación incorporó una modificación central en la organización del tiempo de trabajo: el llamado banco de horas, un sistema que habilita a compensar las horas extras con tiempo libre en lugar de pagarlas como adicionales salariales. La medida abre un fuerte debate entre empresas, trabajadores y sindicatos sobre su impacto real en los ingresos y las condiciones laborales.
Hasta ahora, toda hora trabajada por encima de la jornada legal debía abonarse con recargos: 50% en días hábiles y 100% en fines de semana y feriados. Con la nueva normativa, esas horas pueden dejar de pagarse en efectivo y pasar a acumularse en un registro individual para ser utilizadas posteriormente como francos o jornadas reducidas.
Cómo funciona el banco de horas aprobado
El nuevo esquema permite que, en períodos de alta demanda, la jornada diaria pueda extenderse hasta un máximo de 12 horas, siempre que se respete un descanso mínimo de 12 horas entre jornadas y el descanso semanal vigente. Las horas excedentes no se pierden, sino que se “guardan” y luego se compensan con tiempo libre.El sistema no puede aplicarse de manera unilateral. La ley establece que el banco de horas debe ser voluntario y acordado por escrito entre empleador y trabajador, o a través de la representación sindical dentro de la empresa. Además, el acuerdo debe incluir un método de control verificable digital o manual que permita llevar un registro claro de las horas trabajadas y las horas disponibles para compensar.
¿Desaparecen las horas extra?
Las horas extra no quedan eliminadas, pero dejan de ser la única alternativa. El banco de horas se presenta como una opción más dentro del régimen laboral, que puede convivir con el pago tradicional de adicionales. En la práctica, su implementación dependerá de los acuerdos que se firmen en cada empresa o actividad.Uno de los puntos más cuestionados es el impacto en el bolsillo. Sectores sindicales advierten que, para muchos trabajadores, las horas extra representan una parte clave del ingreso mensual, por lo que reemplazarlas por tiempo libre podría implicar una pérdida de salario real.
Flexibilidad para las empresas, debate para los trabajadores
Desde el Gobierno y las cámaras empresarias sostienen que el banco de horas aporta previsibilidad de costos y facilita la organización del trabajo en sectores con actividad variable, como comercio, turismo o logística. El objetivo declarado es adaptar las jornadas a los picos productivos sin generar costos adicionales difíciles de sostener, especialmente para las PyMEs.En contraposición, los gremios alertan sobre la asimetría de poder en la relación laboral y el riesgo de que el carácter “voluntario” quede desdibujado en la práctica. También señalan que el control efectivo de las horas acumuladas será clave para evitar abusos.
Otros cambios vinculados a la jornada laboral
La reforma laboral aprobada también introduce modificaciones complementarias, como la posibilidad de fraccionar las vacaciones en períodos mínimos, la habilitación de esquemas salariales atados al rendimiento y nuevas modalidades de pago de indemnizaciones según el tamaño de la empresa.Con la sanción del banco de horas, el debate ya no gira en torno a si el sistema cambiará, sino a cómo se aplicará y qué equilibrio se logrará entre flexibilidad productiva y protección de los ingresos de los trabajadores.
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