Un estudio privado volvió a poner en evidencia las diferencias de poder adquisitivo que existen entre las distintas provincias argentinas. El informe, elaborado por Focus Market, analizó cuántas horas de trabajo necesita una persona para acceder a productos de consumo masivo y ubicó a Tierra del Fuego entre los distritos donde el esfuerzo requerido es menor.
El relevamiento tomó como referencia el ingreso per cápita familiar de cada provincia y utilizó las horas laborales como unidad de medición para comparar el acceso a bienes como zapatillas deportivas, jeans de marca, televisores y teléfonos celulares de alta gama. Según explicó el director de la consultora, Damián Di Pace, “¿Por qué horas y no pesos? Porque el peso cambia de valor según el día, la brecha cambiaria o la inflación del mes. El dólar es más estable pero sigue siendo una referencia externa. Las horas, en cambio, son universales e inapelables: todos tenemos las mismas 24 por día”.
Uno de los datos más llamativos surge al analizar la compra de un iPhone. Mientras que en Tierra del Fuego se requieren 475 horas de trabajo para adquirir el dispositivo, en provincias como La Rioja la cifra asciende a 1.342 horas. “La diferencia entre La Rioja y Tierra del Fuego alcanza las 1.025 horas de trabajo para comprar exactamente el mismo teléfono”, destacó el informe.
La tendencia se repite en otros productos relevados. Para comprar un par de zapatillas deportivas, un trabajador fueguino necesita alrededor de 20 horas de trabajo, mientras que en algunas provincias del norte argentino la misma compra demanda más de 50 horas. En el caso de un jean de marca, la diferencia también es significativa: en Tierra del Fuego se requieren 41 horas laborales, frente a las 116 horas registradas en La Rioja.
El informe también comparó el esfuerzo necesario para adquirir un Smart TV de 50 pulgadas. En la provincia fueguina la compra equivale a 114 horas de trabajo, mientras que en otras jurisdicciones puede superar ampliamente las 300 horas. Para los especialistas, estos números reflejan cómo las diferencias salariales impactan directamente en la capacidad de consumo de los hogares.
Focus Market advirtió además sobre el peso de la informalidad laboral. Según el estudio, quienes trabajan fuera del sistema formal deben destinar una cantidad considerablemente mayor de horas para acceder a los mismos bienes. “La informalidad no es solo un problema de derechos laborales; también implica dedicar una porción mucho mayor de tiempo de vida para acceder a los mismos bienes”, concluye el informe.
De acuerdo con el análisis, factores como los niveles salariales, los costos logísticos, la presión impositiva y las diferencias regionales en servicios y estructura económica explican gran parte de las brechas observadas. El trabajo sostiene que medir el consumo en horas de trabajo permite dimensionar con mayor claridad las desigualdades que persisten entre las distintas regiones del país.
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